
En la antesala del tratamiento de la rendición de cuentas 2025 en el Concejo Deliberante de Ramallo, crecen los cuestionamientos hacia la gestión del intendente Mauro Poletti. Desde la oposición, la concejal Cecilia Giammaria planteó una mirada crítica sobre el informe presentado por el Ejecutivo y advirtió una fuerte desconexión entre los números oficiales y la realidad cotidiana de los vecinos.
La edil explicó que la rendición de cuentas es el mecanismo mediante el cual el Ejecutivo detalla cómo utilizó el presupuesto aprobado para el ejercicio 2025. Se trata, en esencia, de un balance de gestión que luego es analizado por el Concejo Deliberante y, posteriormente, por el Tribunal de Cuentas.
Sin embargo, Giammaria remarcó que el análisis no puede limitarse a lo contable. “Lo que llega es una especie de foto general, pero el trabajo real es desmenuzar esos datos y contrastarlos con lo que pasa en la calle”, sostuvo. En ese sentido, indicó que desde su bloque solicitaron información detallada sobre la ejecución presupuestaria por áreas, el destino de los fondos y el análisis de anexos que requieren revisión presencial.
El eje más duro de sus críticas apunta a lo que considera una falta de impacto concreto de la gestión municipal. Según planteó, más allá de los informes y presentaciones oficiales, los vecinos no perciben mejoras en aspectos básicos de la vida diaria. Calles deterioradas, problemas de mantenimiento urbano y una sensación de estancamiento son parte del diagnóstico que expuso.
“Hay muchas publicaciones, reuniones y anuncios, pero en la práctica los problemas siguen. La realidad es que hay calles intransitables y un malestar creciente”, expresó. En esa línea, cuestionó directamente la administración de Poletti al sostener que “hay mucho numerito, pero la realidad indica otra cosa”.
Otro de los puntos señalados por la concejal tiene que ver con la reasignación de partidas presupuestarias. Según indicó, durante el ejercicio se registraron movimientos de fondos que despiertan interrogantes sobre las prioridades de la gestión. “Cuando se desafectan recursos y se destinan a otras áreas, es necesario explicar claramente en qué se utilizaron y cuál fue el criterio”, advirtió.
Para la edil, el problema no es únicamente técnico, sino también político. Considera que existe una brecha entre lo planificado y lo ejecutado, y que esa diferencia impacta directamente en la percepción social. “El vecino ve que pasan los meses y no hay cambios concretos. Eso genera frustración, desgaste y desconfianza”, afirmó.
En paralelo, también hizo referencia a la situación judicial vinculada a la tasa de mantenimiento de la red vial, otro tema sensible en el distrito. Según explicó, la causa continúa sin resolución, pese a que ya se cumplieron los requerimientos formales solicitados por la Justicia.
El debate por la rendición de cuentas se anticipa así como un nuevo escenario de confrontación política, donde no solo se discutirán números, sino también la eficacia de la gestión. La oposición buscará poner el foco en los resultados, mientras que el oficialismo deberá responder a los cuestionamientos sobre el impacto real de sus políticas.

