Reino Unido respondió a Milei y defendió petróleo en Malvinas

La réplica británica tras el discurso de Milei en la ONU

Delegación del Reino Unido en la ONU defendiendo explotación de hidrocarburos en Malvinas

NewsITe

El gobierno del Reino Unido salió al cruce del presidente argentino Javier Milei luego de su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la que volvió a reclamar la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. A través de un comunicado oficial, la representación británica ante la ONU ratificó su posición histórica y defendió la explotación de hidrocarburos en el archipiélago, a la que calificó como una actividad “legítima”.

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“El Reino Unido no tiene ninguna duda sobre su soberanía sobre las Islas Malvinas y Georgia del Sur y las Islas Sandwich del Sur, y las zonas marítimas circundantes de ambos territorios”, señalaron los diplomáticos británicos, en respuesta directa al énfasis que Milei puso en la cuestión Malvinas durante su discurso en Nueva York.

En el texto, Londres insistió en que su vínculo con las Malvinas y con el resto de los Territorios de Ultramar se apoya en una relación “moderna”, basada —sostuvo— en la asociación, los valores compartidos y el derecho de los habitantes de cada territorio a decidir su propio futuro. Bajo ese argumento, reivindicó el principio de autodeterminación de los isleños, uno de los ejes centrales de la postura británica desde el final del conflicto bélico de 1982.

Autodeterminación y cuestionamientos cruzados

Según el comunicado, “Argentina sigue negando que este derecho humano fundamental se aplique a los habitantes de las Islas Malvinas y busca activamente oportunidades en foros internacionales para hacer valer su reivindicación de soberanía”. La delegación británica consideró que esa actitud es “totalmente incompatible con los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas”.

El documento agrega que la estrategia de Buenos Aires en los ámbitos multilaterales “no es el comportamiento que esperamos de una democracia”, en una crítica inusual en tono y forma hacia la política exterior argentina. La respuesta se produce en un contexto de alta sensibilidad para la relación bilateral, con un gobierno argentino que decidió reforzar el reclamo sobre las islas en todos los foros internacionales y un Reino Unido decidido a mantener el statu quo.

La disputa de soberanía por las Malvinas es reconocida por el Comité de Descolonización de la ONU como un caso especial y distinto de otros procesos coloniales, y desde hace décadas el organismo ha instado a ambas partes a retomar el diálogo. Mientras Argentina reivindica la integridad territorial y sostiene que los isleños son población implantada, el Reino Unido pone el foco en la voluntad de los habitantes del archipiélago, que en un referéndum celebrado en 2013 se pronunciaron masivamente por continuar bajo administración británica.

El trasfondo energético en el Atlántico Sur

En paralelo al plano diplomático, la explotación de hidrocarburos en torno a las islas se mantiene como uno de los ejes de tensión. Para Londres, el desarrollo de esos recursos —ya sea exploración offshore o eventuales proyectos de producción— forma parte del ejercicio legítimo de sus derechos soberanos. Argentina, en cambio, cuestiona esos emprendimientos y los considera un aprovechamiento unilateral de recursos naturales situados en una zona en disputa.

Especialistas en geopolítica y energía recuerdan que el Atlántico Sur tiene un valor estratégico tanto por sus eventuales reservas de hidrocarburos como por las rutas marítimas y las proyecciones hacia la Antártida. En ese marco, cada gesto y cada declaración, tanto desde Buenos Aires como desde Londres, se leen como movimientos dentro de una puja de largo plazo, en la que el terreno diplomático y el económico aparecen íntimamente ligados.

“La relación del Reino Unido con las Islas Malvinas es moderna y se basa en la asociación, los valores compartidos y el derecho de los habitantes de cada territorio a determinar su propio futuro”, reiteró la representación británica ante la ONU.

La Cancillería argentina aún no emitió una nueva respuesta formal a este último pronunciamiento, aunque el Gobierno ya anticipó que mantendrá el reclamo de soberanía como una política de Estado, más allá de los vaivenes de la relación bilateral con el Reino Unido.

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