Burnham ratifica el respaldo británico a Kiev en plena tensión con Washington

NewsITe
El gobierno del Reino Unido volvió a marcar posición en la guerra de Ucrania y en la política internacional. El primer ministro Andy Burnham expresó su “total solidaridad” con el presidente Volodimir Zelensky, tras las duras críticas del mandatario estadounidense Donald Trump, quien llegó a sugerir un cambio de liderazgo en Kiev para alcanzar un acuerdo de paz con Rusia.
Según informó Downing Street, Burnham mantuvo una conversación telefónica con el presidente ucraniano en la que reconoció que “las últimas 24 horas habían sido difíciles para Ucrania” y reiteró el compromiso británico de sostener el apoyo político, diplomático y militar frente a la invasión rusa. En ese marco, Londres se comprometió a seguir impulsando y endureciendo sanciones económicas contra Moscú.
Durante el diálogo, ambos mandatarios coincidieron en la necesidad de mantener la presión internacional sobre el Kremlin. Burnham aseguró que el Reino Unido acompañará las nuevas rondas de sanciones destinadas a limitar la capacidad de la maquinaria bélica rusa, en línea con los últimos anuncios de su gobierno contra empresas y activos vinculados al círculo de poder de Vladimir Putin.
Choque con Trump por la estrategia hacia Rusia
La muestra de respaldo británico llegó horas después de que Trump cuestionara abiertamente el liderazgo de Zelensky desde la base aérea de Andrews, en Maryland. El presidente estadounidense sostuvo que ha llegado el momento de que Ucrania tenga “un nuevo líder” capaz de llegar a un entendimiento con Moscú y lo responsabilizó por no haber cerrado un acuerdo de paz en oportunidades anteriores.
Trump también criticó los ataques ucranianos contra infraestructura energética rusa, especialmente refinerías y terminales de combustible, al considerar que impactan sobre los precios internacionales y la estabilidad del mercado de gasoil. De acuerdo con su argumento, esos operativos militares complican a la economía global y afectan el suministro energético de varios países.
Acuerdo energético con Putin y rechazo desde Kiev
En paralelo, Trump anunció un acuerdo con el presidente ruso Vladimir Putin para que Moscú suministre más de tres millones de toneladas de diésel a los mercados estadounidense e internacional, con entregas adicionales previstas para los próximos meses. El entendimiento fue recibido con fuertes reparos en Kiev.
Zelensky calificó ese arreglo como “injusto” e “impropio de un aliado”, al advertir que la flexibilización de las restricciones a las exportaciones de combustible ruso significa un alivio económico para el Kremlin en plena guerra. “Es un regalo para Putin”, sostuvo, al remarcar que esos recursos podrían ser usados para financiar el esfuerzo militar y prolongar el conflicto.
Respuesta diplomática ucraniana y nueva ofensiva
El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiga, salió en defensa del mandatario y subrayó que Zelensky conserva un amplio respaldo interno. A través de la red social X, remarcó que la legitimidad del presidente ucraniano debe ser definida únicamente por los ciudadanos de su país y consideró que las críticas externas son una señal de que Kiev “está en el rumbo correcto” en su resistencia contra Rusia.
Mientras escalaba la disputa política, Ucrania lanzó una nueva ofensiva con drones contra objetivos energéticos rusos. Durante la madrugada, la terminal petrolera Yug Rusí, en la región de Rostov del Don, fue alcanzada por ataques que provocaron un incendio y daños en un puente ferroviario cercano. Autoridades locales informaron al menos seis personas heridas y reportaron la interceptación de más de un centenar de drones.
- Reino Unido reafirmó su apoyo político y diplomático a Zelensky.
- Trump presionó para un cambio de liderazgo en Kiev y selló un acuerdo energético con Putin.
- Ucrania mantuvo sus ataques contra infraestructura petrolera rusa en Rostov y el mar de Azov.
“Cuenta con el apoyo del pueblo ucraniano y ellos tienen el derecho a decidir”, remarcó el canciller ucraniano Andrii Sybiga al defender la continuidad de Zelensky.
Los últimos movimientos reflejan el creciente distanciamiento entre Washington y Kiev por la estrategia para poner fin a la guerra, al tiempo que Reino Unido ratifica su rol como uno de los principales aliados europeos de Ucrania y promete sostener la presión sobre Moscú en el frente militar, diplomático y económico.

