El ministro de Defensa británico respondió a la reivindicación de soberanía sobre las islas realizada por Javier Milei en cadena nacional y reafirmó el respaldo del Reino Unido a los habitantes del archipiélago. El Gobierno argentino, por su parte, ratificó su reclamo histórico y cuestionó el derecho a la autodeterminación de los isleños.

El ministro de Defensa británico, Wes Streeting, afirmó este viernes que las Islas Malvinas “son británicas” y aseguró que el compromiso del Reino Unido con el archipiélago es “absoluto e inquebrantable”. Sus declaraciones se produjeron luego del discurso del presidente Javier Milei, quien volvió a reivindicar la soberanía argentina sobre las islas y anunció sanciones más duras por la explotación petrolera sin autorización argentina en la zona.
“Las Malvinas son británicas porque los habitantes de las Malvinas eligen ser británicos”, sostuvo Streeting en redes sociales. El funcionario hizo referencia al referéndum celebrado en las islas en 2013, en el que la permanencia bajo soberanía británica obtuvo el 99,8 % de los votos, frente a tres sufragios en contra.
Streeting también cuestionó el planteo del mandatario argentino y consideró que sus declaraciones “dicen más sobre la política interna en Argentina que sobre las Islas Malvinas”.
“Nuestro compromiso con las Malvinas es absoluto e inquebrantable”, concluyó el ministro de Defensa británico.

Desde Downing Street, residencia del primer ministro británico, también minimizaron las declaraciones de Milei. Una fuente citada por la BBC sostuvo que “no es la primera vez que un Gobierno argentino pronuncia amenazas contra los isleños” y afirmó que el Reino Unido mantiene su postura respecto de la autodeterminación de los habitantes de las islas, incluido el derecho a explotar sus riquezas naturales.
La posición de Milei
Las declaraciones británicas se produjeron después de la cadena nacional emitida por Milei el jueves por la noche. En su discurso, el presidente expresó la “posición del Estado argentino” sobre la cuestión Malvinas y afirmó que las islas “son argentinas, por historia y por derecho”.
“No hay discusión al respecto. Las islas formaron parte del territorio argentino desde los orígenes de nuestra nación. En 1833 el Reino Unido ocupó las Malvinas, expulsó a las autoridades argentinas e instaló una situación colonial que se perpetúa hasta nuestros días”, afirmó.
Milei sostuvo además que los habitantes de las islas, a los que definió como una “población implantada en un territorio usurpado”, no tienen un derecho legítimo a la autodeterminación y consideró inválido cualquier argumento basado en los referendos realizados en el archipiélago.
El mandatario ratificó asimismo el reclamo argentino sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, además de los espacios marítimos e insulares correspondientes. Señaló que la recuperación de esos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía constituyen “un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino”, respetando el modo de vida de sus habitantes y los principios del derecho internacional.
El papel de Estados Unidos
Durante su discurso, Milei también hizo referencia a una reciente declaración del presidente Donald Trump, según la cual Estados Unidos estaría revaluando su posición histórica respecto de la cuestión Malvinas.
“Esta amenaza no es inocua”, afirmó Milei, quien vinculó ese eventual cambio de postura estadounidense con la relación entre Argentina y Estados Unidos.
El presidente argentino sostuvo que Estados Unidos considera a la Argentina “un socio confiable, alineado con los valores occidentales” y destacó la relevancia estratégica que, según planteó, podría tener el país como aliado durante las próximas décadas.

