El primer Grand Slam del año volvió a batir sus propias marcas

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El Abierto de Australia 2026 cerró una nueva edición histórica al superar, una vez más, su propio récord de asistencia y consolidarse como uno de los eventos deportivos más convocantes del mundo. A lo largo de las jornadas disputadas en Melbourne Park, el certamen reunió a 1.097.036 espectadores en total, de los cuales 879.037 correspondieron al cuadro principal, según datos conocidos por la agencia Noticias Argentinas.
El torneo, que inaugura la temporada de Grand Slams en el calendario del tenis internacional, se apoyó en una combinación de figuras estelares, infraestructura de primer nivel y una propuesta cada vez más amplia que trasciende lo estrictamente deportivo. La presencia del español Carlos Alcaraz, múltiple campeón de Grand Slam y uno de los grandes protagonistas del circuito, fue señalada por organizadores y especialistas como un factor clave para el fuerte incremento en la venta de entradas.
Incluso en jornadas marcadas por temperaturas extremas, el público respondió de manera masiva. En el décimo día de competencia se registraron 43.750 asistentes, repartidos entre las sesiones diurna y nocturna, pese a que algunos partidos debieron interrumpirse por el intenso calor. En ese contexto, los techos retráctiles de las principales canchas fueron determinantes para garantizar la continuidad del espectáculo y brindar mejores condiciones tanto a jugadores como a espectadores.
Un festival deportivo, cultural y económico para Melbourne
Lejos de limitarse al juego sobre el cemento australiano, el Abierto de Australia reafirmó su perfil de festival deportivo y cultural. A lo largo de las dos semanas de competencia, el predio de Melbourne Park ofreció música en vivo, propuestas gastronómicas de alto nivel, espacios recreativos para familias, activaciones de marcas y múltiples actividades paralelas que ampliaron el atractivo del evento para públicos muy diversos.
El impacto del torneo también se hace sentir con fuerza en la economía del estado de Victoria. De acuerdo con cifras oficiales, la edición anterior había generado 565,8 millones de dólares australianos, y las proyecciones para 2026 estiman que el impacto podría superar los 600 millones, equivalentes a unos 345 millones de euros. Con ese volumen de movimiento económico, el Abierto de Australia se consolida como el mayor generador de ingresos del deporte australiano.
En la última década, el certamen aportó más de 3.460 millones de dólares australianos a la economía local, un dato que grafica su peso estratégico en términos de turismo, empleo y posicionamiento internacional. Con jornadas que por momentos rozaron los 100.000 espectadores diarios y un récord que quebró el millón de asistentes antes de finalizar enero, el torneo confirma una tendencia sostenida de crecimiento.
Con récord de público, un fuerte impacto económico y una propuesta que combina tenis de élite con entretenimiento para todas las edades, el Abierto de Australia ratifica su lugar como uno de los grandes emblemas del deporte mundial.
Mientras el circuito ya se prepara para los próximos desafíos de la temporada, el balance en Melbourne es contundente: el primer Grand Slam del año no solo ofrece grandes partidos y figuras de renombre, sino que se ha transformado en un motor clave para la región y en una cita ineludible para aficionados de todo el planeta.

