Concejales tucumanos acusan a SAT por cobros y falta de tapas

NewsITe
Dos concejales de la capital tucumana, José María Canelada y Gustavo Cobos, presentaron notas formales al gobernador de la provincia, Osvaldo Jaldo, para denunciar presuntas intimaciones millonarias a usuarios de la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) y reclamar acciones urgentes frente a la falta de tapas en pozos y bocas de tormenta. Los planteos abren un nuevo frente de discusión sobre la gestión del servicio de agua y saneamiento en la provincia.
Según la información elevada a la Casa de Gobierno, algunos vecinos que arrastraban apenas dos o tres facturas impagas habrían recibido intimaciones por montos considerados desproporcionados, que multiplicarían varias veces el capital original adeudado. Canelada calificó este mecanismo como una práctica “extorsiva” y reclamó que se transparente el criterio de cálculo, así como el destino final de los fondos recaudados por la firma estatal. Hasta el momento, no se difundieron resoluciones oficiales que declaren ilegales esos cobros ni se exhibieron públicamente las boletas cuestionadas.
El segundo reclamo apunta a la infraestructura urbana vinculada a la red de desagües y servicios. A fines de julio, un niño de tres años cayó dentro de una boca de tormenta en el barrio Villa Luján, en la zona de pasaje Miguel Cané y Saavedra. El menor fue rescatado e internado, y el episodio reavivó denuncias vecinales que, según los frentistas, se venían presentando desde hace al menos cuatro años con fotos, notas y pedidos de reparación que no habrían sido atendidos hasta después del accidente.
Desde la SAT argumentan que el robo reiterado de tapas supera su capacidad de reposición. Su titular, Marcelo Caponio, indicó que en los últimos dos años se colocaron alrededor de 400 tapas nuevas, con un costo estimado de unos $200.000 por unidad más impuestos. También anticipó la implementación de señalización preventiva y una línea específica para denunciar faltantes, al tiempo que afirmó que, en ocasiones, cuando se coloca una tapa desaparecen otras tres en las cuadras cercanas.
Exigen intervención política y mayor control del servicio
En el punto exacto donde cayó el niño, sin embargo, persiste la controversia. La empresa atribuyó el faltante al robo de la tapa, mientras que los vecinos aseguran que la estructura estaba deteriorada y que la tapa se habría hundido dentro del pozo, generando una trampa a nivel de vereda. La nota vecinal también describió desbordes cloacales, pérdidas de agua y veredas socavadas que, según denunciaron, continúan afectando al sector pese a intervenciones parciales.
Para Cobos, la cantidad de aberturas sin protección constituye un riesgo permanente para peatones, motociclistas y automovilistas. El edil responsabilizó directamente al gobernador Jaldo por la falta de una respuesta coordinada y de un plan integral de seguridad urbana que involucre a la SAT y a los distintos organismos provinciales y municipales con competencia en la vía pública.
- Reclamo por intimaciones consideradas excesivas a usuarios con deudas moderadas.
- Denuncias por pozos y bocas de tormenta sin tapa o con estructuras deterioradas.
- Más de 400 tapas repuestas, según la SAT, en los últimos dos años.
- Pedido de un mapa actualizado de riesgos y plazos claros de reparación.
Los concejales sostienen que recaudar para sostener el servicio es legítimo, pero advierten que intimar con montos incomprensibles o mantener aberturas peligrosas sin vallar “requiere una explicación pública y decisiones políticas concretas”.
Hasta el cierre de la información disponible no se registraba una respuesta puntual del gobernador a las notas presentadas este martes. En el plano institucional, el caso abre la posibilidad de que la Provincia avance en la publicación de un protocolo de cobro claro, la revisión de expedientes controvertidos y la elaboración de un relevamiento actualizado de pozos, señalización y tiempos de reparación, con el objetivo de reducir el riesgo para la población y reforzar el control sobre la empresa prestataria.

