El Parque Nacional Iguazú volverá a recibir turistas este martes 13 de octubre, luego de que comenzara a descender el caudal del río, que había superado los 12.000 metros cúbicos por segundo. Las autoridades levantaron las restricciones preventivas, aunque recomendaron consultar qué circuitos estarán habilitados antes de realizar la visita.

El Parque Nacional Iguazú reabrirá sus puertas este martes 13 de octubre, después de permanecer cerrado durante el lunes debido a una crecida extraordinaria del río que obligó a suspender las actividades turísticas. La decisión fue confirmada por la Intendencia del área protegida y la empresa concesionaria Iguazú Argentina S.A., luego de comprobar que el caudal comenzó a descender y que las condiciones permiten restablecer el ingreso de visitantes.
La medida pone fin a las restricciones preventivas que se habían implementado cuando el río Iguazú superó los 12.000 metros cúbicos por segundo, un volumen aproximadamente seis veces superior a su caudal habitual. La fuerza del agua había generado riesgos para las pasarelas, los senderos y otras instalaciones utilizadas por los turistas, por lo que las autoridades resolvieron interrumpir temporalmente el acceso.
José María Hervás, intendente del Parque Nacional Iguazú, explicó que la situación estuvo marcada por niveles de agua extraordinarios. Según detalló, el monitoreo permanente permitió comprobar una evolución favorable durante las últimas horas, lo que habilitó la decisión de reabrir el predio.
Qué sectores podrán visitar los turistas
La reapertura permitirá recuperar las actividades turísticas que habían quedado suspendidas durante el lunes, especialmente en los circuitos Superior e Inferior, dos de los principales recorridos del parque. Sin embargo, la habilitación de cada sector dependerá de las condiciones de seguridad que determinen las autoridades.
El circuito de la Garganta del Diablo presenta una situación particular, ya que sus pasarelas habían sido desmontadas preventivamente en agosto ante los pronósticos de crecidas extraordinarias para los meses siguientes. Esa decisión buscó evitar daños estructurales similares a los registrados durante las inundaciones de octubre de 2023, cuando la fuerza del agua destruyó numerosos tramos del recorrido.
Por ese motivo, las autoridades recomendaron a quienes tengan previsto visitar las Cataratas consultar previamente los canales oficiales del parque para conocer cuáles son los sectores habilitados y las condiciones de acceso.
Una crecida que también afectó la navegación
El aumento del caudal no solamente obligó a restringir las visitas a las Cataratas. La Prefectura Naval Argentina también dispuso la suspensión de la navegación en el puerto de Puerto Iguazú, debido a los riesgos que representaban la fuerza de la corriente y la altura alcanzada por el río.
La medida afectó los cruces fronterizos, las excursiones turísticas y las actividades deportivas. Durante la jornada del lunes, el hidrómetro del puerto había registrado una altura de 25 metros, mientras las autoridades mantenían el seguimiento de la evolución del nivel del agua.
Las restricciones también alcanzaron sectores turísticos del lado brasileño de las Cataratas, donde se dispusieron cierres preventivos de pasarelas y otros recorridos próximos a los saltos.
El antecedente de las inundaciones de 2023
Las crecidas extraordinarias representan uno de los principales riesgos para la infraestructura turística de las Cataratas del Iguazú. En octubre de 2023, el aumento del caudal provocó graves daños en las pasarelas de acceso a la Garganta del Diablo, que permaneció cerrada durante aproximadamente nueve meses hasta que finalizaron las tareas de reconstrucción.
A partir de aquella experiencia, la administración del parque reforzó los protocolos preventivos para proteger las instalaciones ante nuevos episodios de crecida. Entre esas medidas se encuentra el desmontaje anticipado de estructuras cuando los pronósticos hidrológicos advierten sobre posibles aumentos extraordinarios del caudal.
La reapertura anunciada para este martes permitirá retomar las visitas después de una jornada de suspensión. No obstante, las autoridades mantendrán el monitoreo del río y podrán modificar las condiciones de acceso si se registra un nuevo incremento del volumen de agua.

