MasterChef sorprendió y se impuso en la pelea por el rating nocturno

NewsITe
La noche del lunes 9 de marzo dejó una sorpresa en la pantalla chica: MasterChef Celebrity se impuso a Gran Hermano en la competencia directa por el rating, en una franja que hasta hace pocas semanas parecía dominada con comodidad por el reality de convivencia de Telefe.
De acuerdo con los datos minuto a minuto de Kantar Ibope Media, a los que accedió Noticias Argentinas, el ciclo culinario que conduce Wanda Nara logró ubicarse por encima del programa que lleva adelante Santiago del Moro, en una jornada clave para la definición de ambos formatos.
MasterChef Celebrity, que transita instancias decisivas de competencia, obtuvo un sólido piso de 16 puntos de rating, cifra que luego heredó Gran Hermano. Sin embargo, la casa más famosa del país no pudo sostener esos números y, a los pocos minutos, registró una caída cercana a los 2 puntos, según los registros de la medidora.
El desgaste de los formatos y la disputa por el prime time
Hasta hace poco, en los pasillos de Telefe se consideraba que Gran Hermano era la gran respuesta para asegurar el liderazgo en el prime time, sobre todo ante un MasterChef que venía mostrando signos de estancamiento. La última medición, sin embargo, expone un escenario distinto y abre el interrogante sobre el rendimiento futuro de ambos programas.
La competencia entre realities se da en un contexto de alta fragmentación de la audiencia, con espectadores que alternan entre la televisión tradicional, las plataformas de streaming y el consumo bajo demanda. En ese marco, cada punto de rating cobra un valor estratégico para los canales de aire, que ajustan grillas y contenidos casi día a día.
Qué significa este cambio para Telefe y para los realities
El repunte de MasterChef representa una bocanada de aire fresco para el ciclo culinario, que combina figuras del espectáculo, una producción de alto presupuesto y la impronta mediática de Wanda Nara. Para Telefe, la mejora en los números permite equilibrar la performance de su prime time y diversificar el peso que hasta ahora llevaba casi en soledad Gran Hermano.
El desempeño del lunes también reaviva el debate sobre el desgaste natural de los realities de encierro cuando se extienden en el tiempo y sobre la necesidad de introducir giros de formato, nuevas reglas o participantes que renueven el interés del público.
Los datos de Kantar Ibope Media muestran que, aun con un fuerte arrastre, Gran Hermano perdió parte de la audiencia que le dejó MasterChef en cuestión de minutos.
En las próximas semanas, la evolución del rating dirá si lo ocurrido fue apenas una foto aislada o el comienzo de una tendencia que obligue a Telefe a recalibrar la apuesta entre sus dos tanques de la noche.

