
La tensión entre los vecinos de Costa Pobre y el gobierno municipal volvió a escalar este jueves, cuando un grupo de habitantes del paraje ribereño regresó al Concejo Deliberante de Ramallo para exigir información sobre el presunto proyecto de construcción de un puerto de contenedores en la zona. A pesar de que el Ejecutivo municipal entregó una nota asegurando que no existe ninguna presentación formal al respecto, los vecinos manifestaron su indignación y denunciaron que el intendente Mauro Poletti “le mintió a la gente”.
La reunión fue la cuarta, y más tensa, desde que el tema tomó estado público. El presidente del Concejo, Adrián Lescano, entregó a los vecinos una carta firmada por el secretario de Desarrollo Local, Pablo Wozniak, donde se indica que el municipio “no tiene conocimiento de ningún proyecto” para la instalación de un puerto. Pero lejos de llevar calma, esa respuesta alimentó la desconfianza. “Nos dieron una nota de cuatro renglones diciendo que no saben nada. Fue una tomada de pelo”, sostuvo Matías Scarpacci, uno de los referentes del grupo vecinal.
Scarpacci recordó que hace tres meses vienen pidiendo información por las vías formales, sin obtener respuestas. “Entramos notas por mesa de entrada, hicimos todo como corresponde. Nadie nos contestó. Y cuando finalmente dicen algo, se lavan las manos. Mientras tanto, empresas privadas ya están midiendo terrenos y perforando el río. ¿Cómo puede ser que el municipio no sepa nada?”, cuestionó.
El malestar creció aún más cuando los vecinos recordaron las declaraciones del propio intendente durante la campaña electoral, cuando había anunciado la construcción de un puerto con promesas de miles de empleos y millonarias inversiones. “Queremos saber en qué momento nos mintió Poletti: si en campaña, cuando presentó el puerto como la gran salvación económica, o ahora, cuando dice que no sabe nada. En una de las dos, sin dudas, nos mintió”, expresó Scarpacci.
Desde el Concejo, algunos concejales aclararon que el proyecto nunca ingresó formalmente al cuerpo deliberativo y que, según el Código de Ordenamiento Territorial, Costa Pobre no está habilitado para un desarrollo portuario, ya que se trata de un área rural con presencia de bosque nativo. El edil Sergio Costoya (Juntos-UCR) advirtió que cualquier modificación del uso del suelo debería pasar indefectiblemente por el Concejo, lo que permitiría frenar cualquier intento irregular.
Sin embargo, los vecinos no se sienten protegidos. “Nos dicen que el código nos ampara, pero ya vimos casos en los que se modificó la normativa para beneficiar intereses privados. Lo vimos con PTP, que se aprobó como estacionamiento de camiones y terminó siendo una planta de fertilizantes. No nos alcanza con promesas”, afirmó Scarpacci.
Ante la falta de respuestas, los vecinos propusieron que el Concejo declare a Costa Pobre como patrimonio ambiental y cultural del distrito, para blindar legalmente la zona frente a eventuales avances empresariales. Además, exigieron una reunión directa con el intendente Mauro Poletti: “No queremos más cartitas. Queremos al intendente sentado frente a los vecinos, dando la cara y respondiendo nuestras preguntas”, enfatizaron.
El grupo confirmó que volverá a presentarse en la próxima sesión del Concejo y advirtió que, de persistir el silencio oficial, podrían recurrir a la Justicia. “No vamos a permitir que nos engañen ni que destruyan un lugar que forma parte de la historia y la identidad de Ramallo. Costa Pobre no se vende, se defiende”, concluyeron los vecinos.

