En la última sesión del Concejo Deliberante el Ejecutivo intento dar curso a las becas estudiantiles para el corriente año. El proyecto del gobierno municipal establecía un numero menor de estudiantes que el año anterior, y mantenía los mismo montos de cada beca. Desde la oposición advirtieron la maniobra del gobierno y pusieron reparos para avanzar con el proyecto.

“Las becas dejan bastante que desear, estamos muy preocupados por este tema, en principio porque no se cumple con la ordenanza, y las ordenanzas están para cumplirse, sino hay que derogarlas. El intendente Poletti no abrió la inscripción para este año y eso es una falta grave porque está por ordenanza”, afirmó la presidenta del bloque de Juntos por Ramallo, Araceli Natalucci.
Según establece el proyecto que elevo el Ejecutivo, y quedó en la Comisión de Presupuesto y Hacienda, son 96 becas de $3500, $5100 y $6000, según la categoría de cada estudiante, lo que significa una erogación de un poco más de $520.000. Durante el año 2023 se habían otorgado 205 becas, contra las 96 que elevó Poletti, con un gasto total de $1.080.000.
La concejal criticó el proyecto ya que los valores no fueron actualizados respecto al año pasado y además no se abrió la inscripción para nuevos interesados. Durante la sesión del jueves pasado, los ediles presentaron una nota solicitando un informe que contenga la totalidad de los expedientes y evaluaciones, tanto de los estudiantes que reciben el beneficio, como de aquellos que lo solicitaron, pero no accedieron.
En tanto, Natalucci contó que, durante la reunión de educación con la subsecretaria de Políticas Educativas, Laura Castro, les había anticipado que “es una decisión no abrir las becas, que cada gestión tiene su política educativa, y que están centrados en la apertura de carreras en el Centro Universitario”.
De acuerdo al cálculo que hacen desde el bloque, habría fondos suficientes para incrementarlas y actualizarlas, ya que las becas tienen un fondo especial, el FOMAE, que se toma un porcentaje de cada tasa municipal y su uso es exclusivo para el pago de becas. “Tomando solamente el ítem de lo que pagan los grandes contribuyentes por la tasa de Seguridad e Higiene, las 13 grandes empresas están pagando 600 millones mensuales, un 4 por ciento de eso tiene que ir destinado al FOMAE, estaríamos hablando de 24 millones mensuales, y de esos 24 millones, un 40 por ciento a becas, está establecido por ordenanza, estamos hablando de 10 millones por mes”.
Por último, recordó que “es la primera vez que no se abre inscripción de las becas. Celebro que haya muchas carreras en Ramallo, pero también tenemos muchos estudiantes que no estudian en Ramallo, que viajan y las necesitan”.

