Ramallo: crece la tensión con el gobierno municipal por la falta de mejoras salariales

Tres de los cuatro gremios que componen la representación de los trabajadores municipales de Ramallo insisten con la reapertura de la negociación paritaria. En los últimos cinco meses tan solo hubo un bono de $35.000, que quedo lejos de las pretensiones de los gremios, que buscan una recomposición que supere a los números de la inflación.

Los municipales entienden que el gobierno de Mauro Poletti hace oídos sordos a los reclamos de los trabajadores, que ven como mes a mes su salario corre detrás de los aumentos de precios. En las ultimas semanas se presentaron varias notas pidiendo la reapertura de las negociaciones paritarias, pero nadie del Ejecutivo brindo una respuesta, ni siquiera negativa.

El malestar crece entre los trabajadores, que ya avizoran que en abril no habrá mejora alguna de sus salarios. “Vemos que el mes ya se termina, y no nos han convocado a la paritaria. Entendemos que este mes no vamos a tener una mejora salarial, y lo ultimo que obtuvimos, desde el año pasado, fueron 35 mil pesos fijos, que no cubre lo que venimos perdiendo con la inflación”, advirtió un delegado sindical.

El Sindicato de Trabajadores Municipales (STMR), junto a SOEM y Cicop presentaron en conjunto una nota dirigida al intendente, los empleados municipales y los vecinos de Ramallo. Expresaron la “inmensa preocupación” sobre la realidad que viven los salarios, y denuncian “destrato por parte de los funcionarios de Poletti que no citan a reunión paritarias, y que no atienden los reclamos gremiales”.

Advirtieron que “la gestión de Mauro Poletti tiene una mecánica que no es nueva, desde que asumió lleva las reuniones los últimos días de cada mes, evitando la negociación de nuestros salarios y reclamos de condiciones de trabajo”. Y reiteraron que “es un método por parte del Ejecutivo no atender los reclamos, no se avanzo en el Convenio Colectivo, no se entrega ropa de trabajo. Solo entrega sumas fijas, fuera del haber mensual, que sin dudas se atrasara en el tiempo”. 

Sobre el final del pedido sostienen que “el municipio cuenta con los recursos necesarios, aportados por los vecinos y contribuyentes. Pedimos un salario de $470.000, que sería el mínimo de indigencias”. También pusieron el foco en la plantilla de empleados, que se engrosa con contrataciones indiscretas por parte del Ejecutivo. 

“Hay un proyecto en el Concejo Deliberante para retirar de la platilla municipal 54 cargos vacantes de trabajadores, entre los cuales hay 19 profesionales de la salud. Esas vacantes se produjeron por jubilaciones, retiros o renuncias. Esta actitud del Ejecutivo se agrava cuando esos trabajadores son reemplazados por personal informal, a través de contratos, cooperativas o becas. Estos trabajadores ganan, en algunos contratos, mas que un empleado municipal. Otros son pauperizados con becas que apenas superan los 100 mil pesos, con jornadas de trabajo de más de 20 horas semanales”, remarcaron. 

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