Radiografía educativa: cuánto cuesta cada alumno y por qué preocupa la secundaria

Radiografía del sistema educativo argentino

Aula de escuela secundaria en Argentina

NewsITe

La educación atraviesa un momento clave en la Argentina. Un reciente informe de la Fundación Libertad, elaborado en base a datos del Ministerio de Capital Humano de 2024 y 2025, expone una radiografía preocupante del sistema: seis de cada cien estudiantes secundarios repiten el año y el costo promedio por alumno, desde que inicia la primaria hasta que finaliza la secundaria, asciende a unos $4 millones.

En total, el país registró 10,2 millones de alumnos en los niveles inicial, primario y secundario durante 2025. De ese universo, 6,1 millones cursan en jardines y escuelas primarias, mientras que 4,1 millones asisten a establecimientos secundarios. Detrás de estas cifras aparece un desempeño educativo con señales de alerta que se concentran, sobre todo, en el nivel medio.

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Diferencias marcadas entre primaria y secundaria

El estudio muestra que la secundaria concentra los mayores problemas de repitencia, sobreedad y abandono. La tasa de sobreedad —es decir, alumnos que cursan con más edad que la esperada para su año— llega al 20% en el nivel medio: prácticamente uno de cada cinco estudiantes secundarios está atrasado en su trayectoria escolar.

En el nivel primario la sobreedad es bastante menor, del 5,1%, y alcanza su pico en 7.º grado, con 6,6%. En secundaria, el momento más crítico se registra en 10.º año, donde la sobreedad trepa al 22,6%, lo que revela dificultades acumuladas a lo largo de la escolaridad obligatoria.

La repitencia también se agrava al pasar de la primaria a la secundaria. En el nivel primario, el 1,9% de los alumnos repite el año, con un máximo de 2,7% en 3.º grado. En cambio, en secundaria la tasa de repitencia se eleva al 6%, y el punto más delicado se observa en 9.º año, donde llega al 8,3%.

El tercer indicador crítico es el abandono interanual, es decir, la salida de estudiantes del sistema de un ciclo lectivo al siguiente. Mientras que en el nivel inicial el abandono es de apenas 0,6%, en el nivel medio salta hasta el 7%. En primaria el valor más alto se detecta en 2.º año (1,3%), mientras que en secundaria el último año concentra el mayor abandono: 12,5% en 12.º año.

“Los tres indicadores muestran que primaria presenta dificultades puntuales en algunas jurisdicciones, pero el problema se vuelve mucho más intenso en secundaria”, advierte la Fundación Libertad. “Allí se combinan mayores niveles de repitencia, más sobreedad y un abandono interanual considerablemente superior”.

Cuánto gasta el Estado por cada estudiante

El informe también calcula el costo promedio por alumno a lo largo de toda su trayectoria desde el primer año de primaria hasta el final de la secundaria, en base al gasto educativo total informado por las provincias en sus presupuestos de 2026. El resultado es un promedio nacional de $4 millones por estudiante.

Las diferencias entre jurisdicciones son notorias. Neuquén aparece como la provincia con mayor gasto por alumno, con unos $13,7 millones, mientras que Tucumán figura como la de menor inversión, con $2,5 millones por estudiante. La brecha entre ambos extremos es de aproximadamente 5,6 veces.

Los especialistas aclaran que estas distancias no implican automáticamente un uso más o menos eficiente de los recursos. Intervienen factores estructurales como la extensión del sistema educativo, la dispersión territorial, la ruralidad, los costos salariales, la presencia de educación privada subvencionada y la composición de la matrícula en cada provincia.

Otra forma de dimensionar el esfuerzo fiscal es comparar el gasto educativo con el presupuesto provincial total. En promedio, alrededor de un cuarto de las cuentas públicas se destina a educación, aunque también aquí se verifican fuertes asimetrías territoriales.

  • Santiago del Estero encabeza el listado, con un 34% de su presupuesto asignado a educación.
  • Tucumán se ubica en el extremo opuesto, con apenas el 18,8% del gasto público orientado al sistema educativo.

La combinación de indicadores pedagógicos preocupantes y altos costos por alumno reabre el debate sobre cómo mejorar la calidad y la equidad del sistema educativo argentino. Los especialistas advierten que la clave estará en fortalecer las trayectorias escolares en la secundaria, reducir la deserción y garantizar que la inversión se traduzca efectivamente en mejores aprendizajes.

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