Quirno respalda el paquete de sanciones por Malvinas

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El canciller Pablo Quirno salió a respaldar con firmeza el paquete de sanciones anunciado por el presidente Javier Milei contra las empresas que participen en la exploración y explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas. En una entrevista televisiva, el ministro de Relaciones Exteriores subrayó que el objetivo central de la Casa Rosada es desalentar cualquier desarrollo hidrocarburífero en el archipiélago y consolidar una estrategia de largo plazo en el Atlántico Sur.
Quirno explicó que las medidas difundidas en cadena nacional no son una reacción improvisada, sino el resultado de «un trabajo de meses» dentro del Gobierno. Según relató, desde el anuncio no dejó de recibir llamados de compañías interesadas en comprender el alcance del nuevo esquema de sanciones y sus eventuales implicancias jurídicas y comerciales. «No paré de atender llamados de empresas», graficó, al remarcar que el mensaje argentino fue oído con atención por el sector privado.
El canciller también se refirió al frente externo y señaló que el Gobierno espera contar con el acompañamiento de países aliados y potencias con las que Argentina mantiene vínculos estratégicos. En ese sentido, sostuvo que la defensa de la soberanía sobre Malvinas se inscribe en una política de Estado y que la administración Milei buscará articular apoyos diplomáticos para reforzar la posición nacional en los foros internacionales.
Respaldo interno y debate político
En el plano doméstico, Quirno desestimó que el endurecimiento de la postura en Malvinas responda a una maniobra para compensar eventuales caídas de imagen del Presidente. Aseguró que Milei «está muy bien en las encuestas» y que «el apoyo en la sociedad a estas medidas es extraordinario». Como muestra de ese respaldo, mencionó las expresiones favorables del denominado G6 —que nuclea a las principales entidades empresarias—, la Cámara de Comercio y la Sociedad Rural Argentina (SRA), entre otros actores.
El funcionario destacó que la causa del Atlántico Sur constituye «un objetivo común a todos» y buscó situarla por encima de las diferencias partidarias. Sin embargo, apuntó contra sectores de la oposición, a los que acusó de intentar «implantar malas noticias porque no tienen resultados» y de minimizar el alcance del paquete soberano. Para el Gobierno, la disputa por Malvinas sigue siendo un elemento de cohesión interna y un símbolo de la proyección geopolítica del país.
Marco legal y proyección a futuro
Consultado sobre la implementación de las sanciones, Quirno justificó que la Cancillería sea la autoridad de aplicación, al tratarse esencialmente de un asunto de política exterior que involucra relaciones con terceros Estados y compañías extranjeras. Adelantó que el Poder Ejecutivo está ultimando los detalles del proyecto de ley que será enviado al Congreso, con el objetivo de dotar de mayor solidez normativa al esquema anunciado por Milei.
- Las sanciones alcanzarán a empresas que participen directa o indirectamente en exploración o explotación de hidrocarburos en Malvinas sin autorización argentina.
- La Cancillería será el organismo encargado de registrar, monitorear y eventualmente sancionar a las firmas involucradas.
«Argentina está en un camino de cambio profundo, la agenda sigue hacia adelante. Toda la perspectiva que tiene el país es que vamos a estar cada día mejor, a pesar de los agoreros de siempre», afirmó Quirno, al aludir a las críticas opositoras.
El canciller insistió en que la nueva normativa se enmarca en una política de Estado para reforzar los derechos argentinos en el Atlántico Sur y enviar una señal clara a los actores económicos internacionales. De cara a los próximos meses, el Gobierno apuesta a que el tratamiento legislativo del proyecto permita consolidar una posición unificada en torno a Malvinas y que el frente externo acompañe con pronunciamientos y gestos concretos de apoyo.

