La joven de 17 años recibió un disparo que ingresó por la espalda y atravesó hasta el abdomen. El embarazo de dos meses no sufrió consecuencias. Un hombre fue detenido y otro permanece prófugo.

Una adolescente de 17 años que cursa un embarazo de dos meses fue atacada a tiros en una vivienda de Quilmes Oeste, en medio de un conflicto familiar por la posesión de un terreno. La joven terminó internada con una herida que le provoca dificultades para caminar, sentarse y moverse con normalidad.
El ataque ocurrió cerca de las 22 del jueves de la semana pasada, cuando la adolescente y su pareja fueron a cenar a la casa de su madre. Según relató, durante la noche escuchó disparos y se comunicó con el servicio de emergencias.
Luego salió al patio y recibió dos tiros. “Me tiró dos tiros: uno me rozó y uno me dio en la espalda, atravesando hasta la panza”, afirmó.
El traslado al hospital
La adolescente aseguró que, después de resultar herida, el atacante y otros familiares le bloquearon el paso y dificultaron su traslado. “Querían que yo me muera desangrada”, sostuvo.
Finalmente, lograron evacuarla por la parte posterior de la vivienda y llevarla hasta un hospital. Allí, los médicos le realizaron una tomografía y una ecografía para establecer el alcance de las lesiones y comprobar el estado del embarazo.
El disparo no afectó al bebé. “Gracias a Dios, la ecografía salió bien”, expresó la joven. Sin embargo, todavía atraviesa dificultades físicas como consecuencia de la herida. “Estoy intentando caminar, porque al principio no estaba preparada para caminar. Me cuesta todavía”, explicó.
Una disputa familiar con antecedentes
El conflicto gira alrededor de un terreno perteneciente a la abuela de la adolescente, donde viven su madre y otros integrantes de la familia. De acuerdo con su denuncia, las diferencias por el uso y la posesión del predio llevan varios meses y ya habían provocado amenazas y otros episodios de violencia.
La joven identificó al presunto agresor, quien fue detenido después del ataque. También vinculó con el conflicto al padre del acusado, quien permanece prófugo.
Según señaló, antes de la balacera la familia había presentado denuncias y se habrían dispuesto medidas perimetrales. Uno de sus tíos también permanece detenido en otra investigación por un intento de homicidio relacionado con la misma disputa.
Además, una presentación efectuada el 8 de diciembre de 2025 ante autoridades policiales de Quilmes dejó constancia de nuevas amenazas atribuidas a familiares involucrados en el enfrentamiento.
La adolescente contó que decidió hacer público su caso después de permanecer en silencio por miedo. Pese a contar con custodia y a que uno de los acusados está detenido, aseguró que todavía tiene dificultades para dormir y revive constantemente el ataque.
“Yo tuve que dejar el colegio porque, por ahí, llegaba una amenaza y a mí ya me daba miedo salir”, relató. También afirmó que en varias oportunidades debió refugiarse en comercios o pedir ayuda en la escuela por temor a sufrir una agresión cuando regresaba a su casa.

