Influencers libertarios y la nueva “batalla cultural” oficialista

NewsITe
El presidente Javier Milei abrió las puertas de la Casa Rosada a un grupo de influencers libertarios que se presenta como la primera línea de la llamada “batalla cultural” en redes sociales. Se trata de generadores de contenido con comunidades que van desde los 50 mil hasta cerca de medio millón de seguidores, concentrados sobre todo en TikTok e Instagram, donde difunden mensajes a favor del Gobierno nacional y en oposición al kirchnerismo.
Según un relevamiento realizado por el sitio Chequeado, estos perfiles funcionan de manera coordinada: se etiquetan entre sí, producen videos en colaboración, comparten consignas comunes y sostienen una narrativa alineada con las principales banderas de La Libertad Avanza (LLA), como la reducción del Estado, la crítica al “colectivismo” y la reivindicación del liderazgo de Milei.
La investigación sostiene que la dinámica del grupo no es espontánea. Detrás de la articulación aparece el nombre de Marina Biagetti, analista política y colaboradora del portal La Derecha Diario, señalada como la principal organizadora. De acuerdo con el informe, ella lidera un grupo de WhatsApp en el que se coordina la estrategia de publicación y habría sido, además, quien gestionó el encuentro con el Presidente en la sede del Poder Ejecutivo.
Quiénes integran el núcleo duro de influencers libertarios
Entre los asistentes a la reunión con Milei aparecen perfiles heterogéneos, tanto en términos profesionales como en su recorrido político, pero unidos por el apoyo explícito al oficialismo. Algunos de los nombres destacados son:
- Marina Biagetti (@marinabiagetti): Comunicadora, vinculada a La Derecha Diario, con casi 70 mil seguidores en TikTok. Es considerada la articuladora del espacio.
- Graciela Travaglini (@gra55aca): Docente jubilada con cerca de 500 mil seguidores en TikTok, conocida por sus críticas a la política educativa de los gobiernos kirchneristas.
- Geraldine Prais (@Geralprais): Apodada “La Tatuada”, combina contenido sobre rescate de animales con posiciones políticas y fue candidata a concejala por LLA en Esteban Echeverría en 2025.
- Flavio Arenales (@FlavioArenales): Se define como médium y se hizo visible públicamente por sostener el cartel de “Las Fuerzas del Cielo” en el búnker de campaña de Milei.
- Damián Acosta (@eltiotepa): Director comercial del rubro automotor, supera los 100 mil seguidores en TikTok y se especializa en videos de opinión política.
- Juan Manuel Uriarte (@juanmanuel.uriarte): Electricista industrial y militante en la Comuna 10 de la Ciudad de Buenos Aires, con fuerte actividad en redes.
El grupo se completa con abogados, personal trainers, licenciados en comunicación y otros trabajadores que dicen apoyar a Milei “por el futuro de sus hijos y nietos” o por afinidad ideológica con las propuestas libertarias. Varios de ellos remarcan que trabajan en el sector privado y aseguran no recibir financiamiento directo de LLA.
Coordinación en redes y efecto de “sobrerrepresentación”
La visibilidad ganada por este ecosistema libertario no es casual. De acuerdo con la investigación, el grupo terminó en la agenda presidencial a partir de un “himno” dedicado a Milei que se viralizó en redes sociales y fue ampliamente replicado por estos mismos influencers, lo que amplificó su alcance.
La investigadora del Conicet Natalia Aruguete analizó este fenómeno y destacó que el corazón de la estrategia es una “lógica de acción aceitada”. Al publicar contenido similar en simultáneo, comentar y compartir las producciones de los demás y mantener una presencia constante en las mismas discusiones, logran lo que la especialista describe como una “sobrerrepresentación” en la conversación pública digital.
“Cuando muchos perfiles repiten consignas o contenidos afines en poco tiempo, el algoritmo interpreta que se trata de un tema central y lo premia con mayor visibilidad, más allá de cuántas personas reales estén detrás”, explicó Aruguete en diálogo con los investigadores.
En ese contexto, la recepción en la Casa Rosada funciona como un gesto político y simbólico: el Gobierno reconoce el rol de estos influencers como aliados estratégicos en el espacio digital, un terreno donde se libra buena parte de la disputa por el sentido común y el apoyo social a las políticas oficiales.

