Privados, estatales, jubilados y AUH: radiografía del ingreso real

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Al cumplirse dos años del recambio de gobierno nacional, un nuevo estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) permite trazar un mapa detallado de cómo evolucionó el poder adquisitivo de los principales grupos que dependen de ingresos formales en la Argentina entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025.
El informe compara tanto la foto de los ingresos a fin de 2025 con la situación previa al cambio de gestión, como el desempeño anual de 2024 y 2025 frente a 2023, y finalmente mide la pérdida o ganancia acumulada de poder de compra en 25 meses. El foco está puesto en seis grupos: trabajadores privados registrados, empleados públicos nacionales y provinciales, jubilados que cobran sólo haber, jubilados con haber mínimo más bono y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH).
En términos de comparación puntual entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025, el trabajo muestra resultados muy dispares. Los asalariados privados registrados llegan al final de 2025 prácticamente empatados con su nivel de poder adquisitivo previo: apenas un 1% por debajo. Es decir, atravesaron una fuerte volatilidad inflacionaria, pero terminaron casi en el mismo escalón de ingresos reales.
Ganadores y perdedores al cierre de 2025
El grupo más golpeado es el de los empleados públicos nacionales, que registran una caída del orden del 33% en su poder de compra respecto de noviembre de 2023. El ajuste sobre el gasto salarial del Estado nacional, en el marco de la búsqueda del equilibrio fiscal, explica buena parte de esta pérdida.
Los empleados públicos provinciales también sufren una merma, aunque bastante menor: concluyen 2025 con un retroceso real cercano al 6,5% respecto del nivel previo al recambio de gobierno, luego de una caída inicial más profunda que fue parcialmente compensada en los meses siguientes.
Entre los jubilados el panorama es mixto. Quienes perciben sólo el haber (sin bono) cierran 2025 con una mejora real del 9,3%, producto de actualizaciones que, en el margen, le ganaron a la inflación. En cambio, los jubilados que cobran el haber mínimo más el bono compensatorio terminan el período con una pérdida de alrededor del 7,5% en su poder adquisitivo.
El dato más llamativo se observa en la AUH: los beneficiarios de este programa duplican su poder de compra entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025, convirtiéndose en el grupo que más aumentó su ingreso real en el bienio analizado.
Cuando se mira el año completo: 2023 vs 2025
El trabajo también compara el poder adquisitivo anual de 2024 y 2025 frente a 2023. En este caso, el balance es más desfavorable para la mayoría. Los trabajadores privados registrados terminan 2025 con un ingreso real anual 1,5% por debajo del de 2023, luego de una fuerte caída del 6,1% en 2024 que sólo se recompuso parcialmente al año siguiente.
Los empleados públicos nacionales vuelven a encabezar las pérdidas: su salario real anual cae alrededor de 33% entre 2023 y 2025, con un desplome del 27% ya registrado en 2024. El recorte sobre el gasto salarial nacional fue sostenido en el tiempo para liberar recursos destinados a mejorar haberes jubilatorios y AUH, entre otros conceptos.
Para los empleados públicos provinciales, la comparación anual muestra una merma del 11% en 2025 respecto de 2023, pese a cierta recuperación tras haber perdido 18% real en 2024. Es decir, el rebote posterior no alcanzó para recomponer lo erosionado.
En el universo de los pasivos, los jubilados que cobran sólo el haber exhiben una pérdida real anual del 9% al comparar 2025 con 2023, aunque mejoran su posición respecto de 2024, cuando habían cedido 19%. Los jubilados que perciben haber mínimo más bono cierran 2025 con una caída del 13,8% frente a 2023, luego de haber perdido cerca de 15% en 2024.
Nuevamente, la excepción es la AUH: los beneficiarios mejoran su ingreso real anual un 67% en 2025 en relación con 2023. En 2024 ya habían registrado un aumento del 47%, consolidando así dos años consecutivos de fuerte recuperación.
Pérdidas y ganancias acumuladas en 25 meses
Al ponderar todo el período que va de noviembre de 2023 a diciembre de 2025 (25 meses), el estudio traduce las variaciones reales en equivalentes de ingresos mensuales de noviembre de 2023. Esto permite dimensionar, en términos concretos, cuánto se perdió o se ganó en ese lapso.
- Los trabajadores privados registrados acumulan una pérdida de poder adquisitivo equivalente al 80% de un ingreso de noviembre de 2023, es decir, unos 24 días de salario real de ese mes.
- Los empleados públicos nacionales pierden el equivalente a siete salarios completos de noviembre de 2023: cobraron 25 sueldos nominales, pero en términos reales representan sólo 18 sueldos de referencia.
- Los empleados públicos provinciales resignan el equivalente a 2,8 salarios reales de noviembre de 2023.
- Los jubilados que cobran sólo el haber ganan el equivalente a 0,8 haberes de noviembre de 2023, casi un ingreso mensual adicional en dos años.
- Los jubilados con haber mínimo más bono pierden el equivalente a 1,4 ingresos de noviembre de 2023.
- Los beneficiarios de AUH suman un incremento acumulado equivalente a 21,3 ingresos reales de noviembre de 2023, lo que implica un aumento del 85% del ingreso real acumulado del período.
En síntesis, mientras la AUH y los jubilados que cobran sólo el haber mostraron mejoras reales en el período analizado, los asalariados privados, los empleados públicos nacionales y provinciales y los jubilados con haber mínimo y bono acumularon pérdidas de poder adquisitivo, con el sector público nacional como principal perdedor.
Perspectivas para el poder de compra en 2026
De cara a 2026, el trabajo proyecta una continuidad de las tendencias observadas. La desaceleración inflacionaria permitiría cierta mejora real en haberes jubilatorios, aunque el bono de $70.000 no alcanzaría para recomponer completamente lo perdido por quienes perciben el haber mínimo. La AUH podría registrar otra suba real, de menor magnitud que la de los últimos dos años, pero aún positiva.
En el sector público se espera una fuerte restricción presupuestaria, con escaso margen para aumentos salariales por encima de la inflación. En el ámbito privado, en cambio, la evolución del ingreso real dependerá del desempeño de los sectores que lideren la recuperación del nivel de actividad y de la puja distributiva entre empresas y trabajadores por el mayor PBI real generado.
El panorama que surge del período 2023-2025 deja en evidencia que la política fiscal y de ingresos del actual esquema económico trazó ganadores y perdedores claros: mientras se fortaleció a los sectores de menores recursos vinculados a la AUH, se profundizó el ajuste sobre el empleo público nacional y se mantuvo apenas a flote el salario real del sector privado formal.

