El gobierno de Javier Milei nombró a Lisandro Catalán como nuevo ministro del Interior. Cercano a Guillermo Francos, deberá recomponer el diálogo con gobernadores y encabezar la nueva Mesa Federal.

La Libertad Avanza designó a Lisandro Catalán como flamante ministro del Interior, en reemplazo de la Secretaría que había funcionado hasta ahora. El funcionario era vicejefe de Gabinete y trabajaba junto a Guillermo Francos. Su nombramiento se da en medio de la creación de la Mesa Federal, encargada de articular con los gobernadores.
El traspié electoral en la provincia de Buenos Aires sacudió al gobierno nacional y aceleró cambios. En tres días se realizaron tres reuniones de Gabinete y se activaron nuevas mesas de trabajo. La más relevante fue la reactivación del Ministerio del Interior, ahora bajo la conducción de Catalán.
Lisandro Catalán nació en San Miguel de Tucumán en 1971 y mantiene un vínculo de extrema confianza con Francos, según dio a conocer Infobae. Ambos compartieron funciones en el Banco Provincia durante el mandato de Daniel Scioli. Desde entonces, tejieron una relación política y técnica muy estrecha. Ese lazo se reforzó en la gestión de Milei, donde Catalán fue su colaborador directo.
En la Casa Rosada participó en reuniones con gobernadores y legisladores, además de oficiar de puente con referentes provinciales. Su trayectoria siempre estuvo marcada por la discreción y la eficacia técnica. Se recibió de abogado en la Universidad de Tucumán antes de radicarse en Buenos Aires en 1997. Allí comenzó a vincularse de lleno con la función pública.
En 2012 secundó a Francos en la creación de la Fundación Acordar, donde coordinó equipos técnicos. Posteriormente ingresó al Registro Nacional de Reincidencia durante el gobierno de Mauricio Macri. En 2020 fue designado director del área bajo Marcela Losardo. Incluso mantuvo el cargo tras la llegada de Martín Soria, pese a las diferencias políticas.
Catalán también fue pieza clave en la transición presidencial de 2023. Tuvo un rol central en la convocatoria de cuadros políticos y en la articulación con Eduardo “Wado” de Pedro. Su perfil técnico le permitió conservar posiciones aún en contextos adversos. Esa experiencia reforzó la confianza depositada por Francos en su figura.
El rol que comenzará a desarrollar Catalán será el de recomponer el diálogo con los gobernadores, reconstruir puentes políticos que se rompieron y que complicaron la gestión parlamentaria. La falta de consensos derivó en derrotas legislativas.
El desafío del nuevo ministro será central en esta etapa del gobierno. Francos ya anticipó que Catalán tendrá la misión de consolidar la Mesa Federal. El espacio será clave para articular políticas con las provincias. La apuesta es que el Interior vuelva a ocupar un lugar estratégico en la gestión nacional.

