Quedó desierta la licitación para privatizar Intercargo

Fracasa el primer intento de privatizar la empresa de rampas

Operaciones de Intercargo en un aeropuerto argentino

NewsITe

La licitación convocada por el Gobierno nacional para avanzar en la privatización de Intercargo, la empresa estatal que brinda servicios de rampa y traslado de equipajes en los principales aeropuertos del país, terminó sin oferentes válidos y dejó desierta la operación. Pese al interés preliminar de varias compañías, ninguna presentó la documentación exigida para quedarse con el paquete accionario.

De acuerdo con la información publicada en la plataforma oficial Contrat.Ar, el proceso contemplaba la venta del 100% de las acciones de Intercargo, con un precio base cercano a los US$ 45 millones. La licitación ya había sido postergada dos veces en un intento por sumar interesados, pero finalmente no superó la etapa de presentación de ofertas técnicas y económicas.

– Publicidad –

Cinco empresas habían manifestado formalmente su intención de participar. Sin embargo, ninguna consiguió cumplir con los requisitos establecidos en el pliego ni acreditar la solvencia necesaria. El esquema previsto planteaba mantener a Intercargo como unidad operativa, respetar los contratos en curso y conservar las licencias en los 21 aeropuertos donde actualmente presta servicios.

Un mercado aerocomercial en plena transición

La licitación fallida se produce en un contexto de profundas transformaciones en el mercado aerocomercial argentino. Intercargo operó bajo un régimen de monopolio desde 1990 hasta 2024, período en el que las aerolíneas estaban obligadas a contratar sus servicios en los aeropuertos donde tenía presencia. Con la desregulación impulsada por el Gobierno, se habilitó la libre elección de prestadores y el ingreso de nuevos operadores privados.

Hoy existen 13 empresas autorizadas para brindar servicios de asistencia en tierra (handling) en Argentina, entre ellas American Jet, Swissport Argentina, Acciona Servicios Argentina, TALMA y Milenium Air, entre otras. No obstante, solo cuatro se encuentran operando efectivamente, mientras el resto continúa en etapa de inversión y despliegue de infraestructura.

A la vez, aerolíneas como Aerolíneas Argentinas, JetSMART y Flybondi comenzaron a autoprestarse servicios de rampa e incluso a ofrecerlos a terceros, lo que amplió la oferta y restó centralidad al modelo tradicional de un único proveedor estatal. En este escenario, emergen también jugadores especializados que apuntan a nichos como vuelos ejecutivos o regionales.

El valor de Intercargo bajo la lupa

Aun con la apertura del mercado, Intercargo sigue siendo un actor clave en el sistema aeroportuario argentino y continúa como principal proveedor efectivo para buena parte de las aerolíneas. Informes sectoriales señalan que, incluso en terminales donde ya hay alternativas habilitadas, muchas compañías siguen eligiendo a la firma estatal por su despliegue operativo y experiencia acumulada.

En el plano financiero, la empresa arrastra debilidades estructurales. Entre 2020 y 2023 recibió cerca de $6.700 millones en asistencia del Tesoro para sostener su funcionamiento, aportes que fueron interrumpidos a partir de 2024 en el marco del ajuste fiscal. Según datos oficiales, al momento de la licitación Intercargo poseía activos corrientes estimados en unos US$ 55 millones.

El Gobierno defendió la privatización como una vía para eliminar el monopolio, ganar eficiencia y reducir el impacto de los conflictos gremiales que, de manera recurrente, afectaron la operatoria en distintos aeropuertos. Sin embargo, el mismo proceso de desregulación que abrió el juego a competidores y permitió la autoprestación terminó erosionando el atractivo de la empresa como activo integral, al quitarle su principal ventaja competitiva: la exclusividad.

La licitación desierta expone una tensión de fondo: el modelo diseñado para dinamizar el sector debilitó el valor estratégico de la compañía estatal que se buscaba vender.

De cara a eventuales nuevos intentos de traspaso al sector privado, en el mercado se analizan alternativas como segmentar la venta por aeropuertos o por unidades de negocio, con el objetivo de captar mayor interés inversor en un sector que, pese a la apertura, aún está lejos de operar con competencia plena.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -