La Justicia decretó la quiebra indirecta de Linor SRL, que había cerrado su planta de Azara, Misiones, en mayo. Ordenó incautar bienes, bloquear cuentas y prohibió salir del país al socio gerente. Los exempleados denuncian deudas salariales y reclaman indemnizaciones que, en algunos casos, podrían llegar a $15 millones.

La Justicia de Misiones decretó la quiebra indirecta de Linor SRL, un histórico aserradero de la localidad de Azara que dejó de producir en mayo. El cierre afectó a unos 130 trabajadores, que todavía reclaman salarios, vacaciones e indemnizaciones pendientes.
La decisión fue adoptada por el Juzgado Civil y Comercial Nº 8 de Posadas, a cargo de Adriana Beatriz Fiori. La sentencia había sido dictada el 15 de septiembre y se conoció posteriormente a través del Boletín Oficial de Misiones. La quiebra se declaró luego de que la empresa incumpliera el acuerdo alcanzado en el concurso preventivo iniciado años atrás.
El fallo ordenó la incautación de inmuebles, instalaciones, maquinarias, vehículos y documentación comercial. También dispuso el bloqueo de las cuentas bancarias y la inhibición general de bienes de la firma.
Además, la jueza prohibió salir del país al socio gerente Juan Carlos Lorenzo. La restricción se mantendrá hasta que la sindicatura presente el informe general sobre el estado patrimonial de la empresa.
Las deudas con los trabajadores
La situación de los exempleados ocupa un lugar central en el expediente. La Justicia ordenó elaborar un informe individual para establecer cuánto se le debe a cada trabajador por salarios, vacaciones e indemnizaciones.
Desde el Sindicato de Obreros de la Industria Maderera de Posadas aseguran que todavía quedan varias quincenas impagas. También sostienen que algunas indemnizaciones podrían alcanzar los $15 millones por trabajador.
Parte de los empleados logró acceder al fondo de desempleo. Otros debieron buscar trabajo fuera de la localidad e incluso recurrir a asistencia alimentaria mientras esperan una definición judicial.
El cierre definitivo se había concretado a comienzos de junio, cuando comenzaron a llegar los telegramas de despido. Para entonces, la actividad de la planta ya se encontraba prácticamente paralizada.
Denuncias por el estado de los bienes
El sindicato también manifestó preocupación por el estado actual del establecimiento. Sus representantes denunciaron que, después del cierre, detectaron faltantes de cables, motores y otros elementos dentro del predio.
Agustín Báez, secretario general del gremio, sostuvo que existían versiones sobre el traslado de algunos bienes hacia Corrientes, aunque aclaró que no contaba con pruebas para confirmarlo. Por ese motivo, el sindicato impulsó un relevamiento del lugar para dejar constancia del patrimonio disponible.
La resolución judicial busca precisamente preservar los activos que todavía permanecen en poder de la empresa. La sindicatura tendrá ahora la responsabilidad de inventariarlos y determinar qué parte podrá destinarse al pago de las deudas.
Una empresa con más de dos décadas de actividad
Linor SRL llevaba más de veinte años vinculada con la actividad maderera. Se especializaba en la fabricación de pallets y llegó a trabajar para grandes compañías del mercado argentino.
Los problemas financieros se profundizaron durante los últimos años. Entre los acreedores aparece ARCA, que reclama deudas fiscales superiores a los $500 millones, además de obligaciones laborales y sindicales.
La quiebra abre ahora una etapa de liquidación patrimonial. El resultado de ese proceso determinará cuánto podrán recuperar los trabajadores y el resto de los acreedores.

