El presidente de Rusia planteó que podría reunirse con Volodímir Zelenski en Moscú si el encuentro estuviera bien preparado, aunque cuestionó su legitimidad y advirtió sobre la adhesión de Ucrania a la OTAN

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, expresó que no descarta una reunión con el mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, siempre que el encuentro esté “bien preparado y pueda dar resultados positivos”. La invitación a Moscú fue mencionada durante su visita a China, según la prensa estatal rusa.
La postura de Putin
Putin señaló que el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le había pedido organizar un encuentro con Zelenski. “Dije que sí, que es posible. Al fin y al cabo, si Zelenski está listo, que venga a Moscú, tal reunión se va a celebrar”, afirmó.
Sin embargo, advirtió que reunirse con Zelenski en la actual situación es “un camino a ninguna parte”. Recordó que, según su visión, la legitimidad del presidente ucraniano ya expiró, por lo que en la prensa oficial rusa se lo menciona como “líder del régimen de Kiev”.
En cuanto a los reclamos de seguridad de Ucrania, Putin subrayó que no deben hacerse “a costa de otros países, en particular a costa de Rusia”. Reiteró que Moscú no se opone a una eventual adhesión de Ucrania a la Unión Europea, pero calificó como “inaceptable” su ingreso a la OTAN.
Las gestiones de Zelenski en Europa
Mientras tanto, Zelenski se reunió en Dinamarca con la primera ministra Mette Frederiksen, en vísperas de la cumbre nórdico-báltica. El encuentro buscó coordinar apoyo adicional para Ucrania y reforzar la presión internacional sobre Rusia.
“Me alegra que podamos reunirnos con Zelenski para demostrar nuestro apoyo inequívoco a Ucrania y ejercer más presión sobre Rusia”, declaró Frederiksen. La funcionaria remarcó que la respuesta a la agresión rusa tiene que ver no solo con la seguridad de Ucrania, sino también con la de toda Europa.
Zelenski continuará este jueves con su agenda en París. Allí tiene previstas reuniones con la presidenta de la Unión Europea, Ursula von der Leyen; el jefe de la OTAN, Mark Rutte; el canciller alemán, Friedrich Merz, y el primer ministro británico, Keir Starmer.

