Proyecto para descontar sueldos por insultos en Diputados

Llano impulsa sanciones económicas por agresiones en el Congreso

La diputada Mercedes Llano impulsa sanciones por insultos en la Cámara de Diputados

NewsITe

La diputada nacional de La Libertad Avanza (LLA) por Mendoza, Mercedes Llano, presentó un proyecto de resolución en la Cámara de Diputados que apunta a ponerle un freno a los agravios en el recinto mediante sanciones económicas. La iniciativa propone suspender por un mes el cobro del salario a aquellos legisladores que profieran “insultos o expresiones injuriosas, soeces o denigrantes” durante el debate parlamentario.

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De acuerdo con el texto al que tuvo acceso Noticias Argentinas, el esquema de castigos contempla sanciones más severas en caso de reincidencia o hechos de mayor gravedad. Si un diputado vuelve a incurrir en conductas de este tipo, o incurre en amenazas, intimidaciones o agresiones físicas dentro del ámbito de la Cámara, la penalización escalaría a la suspensión del sueldo por dos meses, una medida que busca ser ejemplificadora frente a episodios de violencia verbal o gestual.

En los fundamentos del proyecto, Llano remarca que la confrontación de ideas es parte intrínseca del sistema democrático, pero traza un límite claro en lo personal. “La crítica política es parte esencial del debate democrático. Lo que no puede ser parte de la tarea parlamentaria es el agravio personal”, sostiene la legisladora mendocina, al advertir sobre el deterioro de la imagen del Congreso cuando las discusiones derivan en insultos cruzados.

Debate por los límites del discurso parlamentario

La propuesta busca reforzar las normas de convivencia dentro del Palacio Legislativo en un contexto de alta polarización política. La diputada oficialista subraya en el proyecto que las opiniones, críticas y juicios de valor deben mantenerse amparados por la libertad de expresión parlamentaria, una garantía histórica que protege el ejercicio del mandato popular, pero sin habilitar ataques personales o expresiones degradantes hacia otros legisladores.

En esa línea, Llano plantea que existe un creciente malestar social frente al tono de algunas sesiones. Según fundamenta, la ciudadanía percibe que parte de la dirigencia convierte el recinto de Diputados en un “escenario de agresiones y descalificaciones”, lo que profundiza el descrédito hacia los poderes legislativos. Para la autora, fijar sanciones claras y mensurables se vuelve una herramienta para ordenar el debate y recuperar estándares mínimos de respeto institucional.

  • Suspensión de un mes de salario para legisladores que insulten o agredan verbalmente.
  • Escalamiento de la sanción a dos meses de sueldo en caso de reincidencia, amenazas o agresiones físicas.
  • Resguardo explícito de las críticas políticas y juicios de valor bajo el paraguas de la libertad de expresión parlamentaria.
  • Objetivo declarado de mejorar la imagen del Congreso y desalentar conductas violentas en el recinto.

“La sociedad está cansada de ver a dirigentes que convierten el Congreso en un escenario de agresiones y descalificaciones. No hay posibilidad de revertir el descrédito en los poderes legislativos sin ejemplaridad, respeto y tolerancia”, argumenta Mercedes Llano en los fundamentos del proyecto.

El texto presentado por la diputada de LLA se suma a otros intentos previos de actualizar el régimen disciplinario interno del Congreso, aunque con un enfoque más específico sobre las sanciones económicas. De avanzar en comisiones y llegar al recinto, abrirá un intenso debate entre oficialismo y oposición en torno a los límites de la libertad de expresión, el rol de los reglamentos internos y el tipo de sanciones que resultan más efectivas para garantizar un clima de discusión respetuoso en la principal caja de resonancia política del país.

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