Manifestación frente a la residencia de Peter Thiel en Barrio Parque

NewsITe
Unas 200 personas se movilizaron este sábado por las calles de Barrio Parque, en la Ciudad de Buenos Aires, para protestar frente a la residencia del empresario tecnológico estadounidense Peter Thiel y rechazar el proyecto de incentivos a grandes inversiones conocido como “Súper RIGI”. La convocatoria se dio en un clima de fuerte cuestionamiento al avance de capitales extranjeros sobre recursos naturales estratégicos del país.
La marcha fue organizada por la Coordinadora Plurinacional Basta de Falsas Soluciones, junto a organizaciones sociales, ambientales y partidos políticos. Las columnas partieron desde las inmediaciones de la Facultad de Derecho y se dirigieron hacia la zona donde el cofundador de PayPal y Palantir adquirió recientemente una mansión, una de las propiedades más comentadas del exclusivo barrio porteño.
Con carteles y consignas como “Desalojo express a Peter Thiel”, “Fuera Peter”, “No al Súper RIGI” y “Los territorios y el agua no se venden”, las y los manifestantes buscaron visibilizar su rechazo al régimen de beneficios diferenciales para grandes inversiones. El proyecto, que ya cuenta con media sanción en Diputados y espera su debate en el Senado, prevé condiciones especiales para emprendimientos de más de 1.000 millones de dólares, con estabilidad tributaria, aduanera y cambiaria por tres décadas.
La figura de Thiel se convirtió en un símbolo de este modelo de negocios. El empresario fue recibido este año por el presidente Javier Milei en la Casa Rosada y también mantuvo reuniones con el ministro de Economía, Luis Caputo. A mediados de agosto trascendió una de sus primeras operaciones formales en el país: su fondo Thiel Macro adquirió el 1% de Vista Energy por alrededor de 76 millones de dólares, lo que lo vinculó de lleno con el sector energético argentino.
Críticas al Súper RIGI y al desembarco de empresas tecnológicas
Las organizaciones convocantes señalan que el Súper RIGI consolida un esquema de privilegios fiscales y regulatorios para grandes grupos económicos, sin garantías de protección ambiental ni participación de las comunidades afectadas. Según sostienen, los nuevos proyectos asociados a centros de datos, infraestructura digital y desarrollo de inteligencia artificial demandan cantidades crecientes de energía y agua, dos recursos sobre los que Argentina busca posicionarse en el mercado global.
En ese sentido, los colectivos ambientales alertan que la instalación de centros de datos de gran escala implica un consumo eléctrico continuo y sistemas de refrigeración que requieren volúmenes significativos de agua, en un contexto de crisis climática y disputas territoriales por el acceso a bienes comunes. “Los territorios y el agua no se venden”, remarcaron, al denunciar el posible impacto de estos emprendimientos en cuencas hídricas y ecosistemas frágiles.
- El Súper RIGI ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados y será analizado por el Senado.
- Otorga estabilidad tributaria, aduanera y cambiaria por 30 años a grandes inversiones.
- Las organizaciones denunciantes vinculan estos beneficios con proyectos energéticos y tecnológicos de alto impacto ambiental.
“You shall not pass”, se leyó en varios carteles y máscaras inspiradas en El señor de los anillos, en alusión a la afición de Thiel por la obra de J.R.R. Tolkien y como mensaje directo de rechazo a su radicación en el país.
La movilización en Barrio Parque se suma a una serie de protestas y pronunciamientos de organizaciones socioambientales que advierten sobre los riesgos de profundizar un modelo extractivo orientado a grandes inversores internacionales. A la espera del tratamiento del Súper RIGI en el Senado, los movimientos anticipan nuevas acciones para intentar frenar lo que consideran una “entrega” de recursos estratégicos argentinos a capitales extranjeros.

