Procesan a nueve hombres por explotación sexual en boliche de Recoleta

NewsITe
Nueve hombres fueron procesados por la Justicia federal acusados de integrar una red de explotación sexual que habría funcionado bajo la fachada de un boliche en el barrio porteño de Recoleta. De acuerdo con la investigación judicial, al menos 50 mujeres —entre ellas dos menores de edad— fueron captadas y sometidas en el local nocturno denominado “D’Lirio”, ubicado frente al cementerio de la Recoleta.
El juez federal Sebastián Casanello dictó los procesamientos sin prisión preventiva, pero ordenó fuertes medidas patrimoniales y de restricción. Según surge del expediente, las víctimas eran reclutadas para realizar supuestas “presencias” y servicios de “copas” a cambio de montos muy bajos, y en muchos casos se coordinaban encuentros sexuales con clientes en hoteles cercanos, aprovechando la situación de vulnerabilidad económica y personal de las mujeres.
La causa se inició a partir de una denuncia anónima realizada el 6 de abril de 2022 a la Línea 145, el canal gratuito y confidencial destinado a recibir reportes de posibles casos de trata de personas. Allí se señaló que en “D’Lirio” funcionaba un prostíbulo encubierto, que se presentaba al público como bar y boliche bailable, donde se cobraban entradas de entre $30 mil y $50 mil para compartir una mesa con una mujer y donde se arreglaban posteriores encuentros sexuales.
Embargos multimillonarios y prohibición de salir del país
En su resolución, Casanello ordenó embargos sobre los bienes de los imputados por un total de $7.800 millones, además de la inhibición general de bienes de la firma Gran Recoleta S.A., responsable formal del local. También dispuso la prohibición de salida del país y la prohibición de contacto o acercamiento a las víctimas para todos los acusados, según consignó la información judicial.
La investigación, impulsada por la fiscalía especializada, detectó que en el lugar no solo se ofrecían servicios de compañía y copas, sino que también se coordinaban encuentros sexuales que se concretaban en hoteles de la zona. En la denuncia original se había advertido, además, sobre la presencia de mujeres menores de edad, la posible venta de drogas dentro del establecimiento y sospechas de connivencia policial, extremos que quedaron bajo análisis en el marco del expediente.
Cómo funcionaba la estructura y el reclutamiento de víctimas
De acuerdo con la reconstrucción judicial, la estructura operaba bajo la fachada de la sociedad Gran Recoleta S.A., integrada por dos de los imputados y un tercero que falleció en 2024. Cada uno cumplía un rol definido: uno de los acusados se encargaba de contactar y entrevistar a las mujeres y asignarles clientes; otro llevaba la administración general del local y la incorporación de nuevas trabajadoras; un tercero realizaba tareas de reclutamiento mediante redes sociales; mientras que otro gestionaba las reservas y registraba las ganancias derivadas del consumo de “copas”.
Otros cuatro imputados habrían actuado como partícipes necesarios en las tareas operativas cotidianas: administración del local, registro de las mujeres, recepción del dinero y coordinación logística diaria. Las víctimas eran captadas principalmente a través de Instagram, Facebook y WhatsApp mediante ofertas laborales bajo el rótulo de “presencias”, modalidad que suele utilizarse para disfrazar propuestas vinculadas a la explotación sexual.
Las mujeres debían presentarse en el local a las 22 y permanecer hasta las 6 de la mañana. Por noche, recibían pagos fijos de entre $7.000 y $20.000, pero si llegaban tarde o se retiraban antes, se quedaban sin cobrar. Para los investigadores, estas condiciones evidencian el grado de control y sometimiento al que eran sometidas, en un contexto de fuerte asimetría de poder y necesidad económica.
Vínculos con un viejo prostíbulo y la importancia de denunciar
La pesquisa permitió además establecer que “D’Lirio” habría sido la continuación de “Madaho’s”, un conocido establecimiento que operó con sedes en la Ciudad de Buenos Aires y en Mar del Plata, donde la Justicia también acreditó hechos de trata con fines de explotación sexual. Ambos lugares estaban vinculados con la sociedad Safago SRL, integrada por tres socios, dos de los cuales aparecen como investigados en la causa vinculada a “D’Lirio”.
La causa sigue en etapa de instrucción, por lo que todavía resta definir si los procesamientos se confirman en instancias superiores y si la investigación se amplía hacia posibles responsables adicionales o eventuales complicidades externas. Organismos especializados en la lucha contra la trata destacan la importancia de las denuncias anónimas para detectar este tipo de circuitos clandestinos y recuerdan que cualquier persona puede comunicarse de forma gratuita a la Línea 145 para aportar información, las 24 horas, todos los días del año.

