
El Concejo Deliberante de Ramallo avanzó en el tratamiento de herramientas vinculadas con la salud mental, una problemática que genera especial preocupación por su impacto en adolescentes y jóvenes. Desde el ámbito legislativo se trabajó durante aproximadamente un año y medio en una ordenanza destinada a fortalecer las respuestas del sistema público.
El concejal de Hechos, y médico clínico, Juan Manuel Despósito explicó que, al asumir su función, identificó la necesidad de generar herramientas específicas para abordar esta problemática. “Cuando asumí el cargo de concejal, la problemática de salud mental, hay que hacer algo, necesitamos tener algo desde salud pública”, señaló.
La ordenanza fue elaborada con aportes de distintos sectores del cuerpo deliberativo y busca establecer herramientas que permitan mejorar la prevención, asistencia y acompañamiento de las personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
En ese sentido, Despósito destacó el consenso alcanzado alrededor de la iniciativa y remarcó que “hay una ordenanza de salud mental muy bien hecha desde el bloque nuestro, pero acompañada por todo y con el apoyo y con los tips que se le pusieron de apoyo de los bloques del oficialismo y de la oposición”.
Uno de los principales desafíos planteados es lograr que las intervenciones se produzcan antes de que las situaciones lleguen a una instancia de crisis. Para ello, se considera necesario fortalecer los equipos de atención y generar espacios específicos de contención.
Entre las alternativas analizadas aparece la posibilidad de contar con un hospital de día, además de otros dispositivos destinados a acompañar a jóvenes y personas que atraviesan diferentes problemáticas relacionadas con la salud mental.
La preocupación legislativa contempla especialmente las situaciones que afectan a adolescentes y jóvenes, en un contexto atravesado por fenómenos como el aislamiento, el consumo problemático, la ludopatía, el bullying, el grooming y el uso inadecuado de las redes sociales.
Para Despósito, el abordaje debe involucrar a diferentes sectores de la comunidad y no quedar limitado exclusivamente al sistema sanitario. “Yo creo que el Estado tiene que estar en este tipo de problemática más presente”, sostuvo.
También planteó la necesidad de fortalecer las redes de contención y evitar que las instituciones lleguen tarde frente a situaciones complejas. “Los médicos, los equipos de salud mental, la escuela, me parece que siempre llegamos tarde, por múltiples causas”, advirtió.
En ese marco, el trabajo desarrollado en el Concejo Deliberante busca convertir la preocupación por el crecimiento de las problemáticas de salud mental en herramientas concretas de prevención y asistencia.
La iniciativa también pone sobre la mesa la necesidad de una mirada integral, que incluya al Estado, profesionales de la salud, establecimientos educativos, familias, clubes y organizaciones sociales.
“Costó que salgan todas estas ordenanzas, pero bueno, están, en el partido de Ramallo están”, destacó Despósito al referirse al avance de las herramientas legislativas.
El desafío planteado ahora es avanzar en la implementación de estas políticas y fortalecer los recursos disponibles para que la prevención y la atención de la salud mental ocupen un lugar permanente dentro de las políticas públicas locales.

