El oficialismo llega a fin de año con múltiples frentes abiertos

NewsITe
El Gobierno nacional transita el cierre de 2026 con una agenda tensionada en el Congreso, ruidos internos con la senadora Patricia Bullrich y crecientes alertas del sector industrial por la pérdida de empleo, especialmente en la provincia de Buenos Aires. Mientras la Casa Rosada busca consolidar su hoja de ruta legislativa, distintos actores políticos y económicos advierten por decisiones que, sostienen, concentran poder y agravan la situación productiva.
En el plano parlamentario, uno de los proyectos clave de La Libertad Avanza es la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional. La iniciativa apunta a endurecer las sanciones contra empresas que exploten recursos naturales en las Islas Malvinas sin autorización del Poder Ejecutivo. Sin embargo, el punto más controvertido pasa por la creación de un Consejo de Seguridad Nacional con amplias facultades, lo que disparó fuertes cuestionamientos de parte de la oposición.
Dirigentes de distintos bloques alertan que ese nuevo órgano, dominado por el Presidente, podría implicar una concentración de decisiones en el Poder Ejecutivo y un avance sobre el diseño constitucional del sistema de seguridad. Entre sus atribuciones figuran la coordinación y supervisión de organismos estatales, la intervención en el control de espacios aéreos, marítimos y fluviales y la capacidad de adoptar medidas urgentes ante eventuales amenazas.
El rol de Patricia Bullrich y la interna oficialista
En este marco, la figura de Patricia Bullrich aparece como un factor de tensión interna. El diputado de Unión por la Patria Agustín Rossi adelantó que el capítulo referido al Consejo de Seguridad será modificado en la Cámara baja y señaló que la actual jefa del bloque libertario en el Senado tendrá un papel central para habilitar cambios, como ya ocurrió en otras discusiones sensibles.
En la Casa Rosada reconocen que Bullrich incomoda y «juega al límite» en cada debate clave. No obstante, en el entorno presidencial confían en que la senadora no romperá con La Libertad Avanza, en parte porque, evalúan, carece de una estructura partidaria propia que le permita desprenderse del oficialismo. La lectura dominante es que busca diferenciarse para «cotizarse» mejor de cara a las negociaciones electorales del año próximo, en la puja por lugares en las listas y mayor influencia en las decisiones de poder.
Industria en retroceso y preocupación por el empleo
Mientras se reacomoda el tablero político, la economía suma presión. Dirigentes industriales vienen reclamando que el Gobierno contemple la situación del sector para evitar una caída aún mayor del empleo. La combinación de demanda interna débil y apertura importadora viene golpeando con fuerza, en especial a la industria bonaerense.
Entre el cuarto trimestre de 2023 y el mismo período de 2025, la industria de la provincia de Buenos Aires perdió 30.748 puestos de trabajo registrados, lo que representa una caída del 5,7%, de acuerdo con un documento difundido en septiembre por la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA). El informe, donde tiene fuerte influencia el grupo Techint, advierte además sobre el crecimiento del contrabando y su impacto directo sobre la rentabilidad de las empresas formales.
- Pérdida de casi 31 mil empleos industriales en dos años en la provincia de Buenos Aires.
- Denuncias de contrabando creciente que presiona sobre la producción local.
- Reclamos por mayor control estatal y fortalecimiento de la Aduana.
Las preocupaciones no se limitan a los empresarios: sindicatos y referentes oficialistas del principal distrito electoral del país también señalan la necesidad de reforzar controles y combatir la competencia desleal. Al mismo tiempo, admiten que la capacidad operativa de la Aduana se vio resentida por el ajuste en el área y la reducción de personal especializado, lo que dificulta las tareas de fiscalización en fronteras y puertos.
Con una agenda legislativa bajo la lupa, internas políticas latentes y una economía que no logra recuperar dinamismo industrial, el Gobierno enfrenta un cierre de año en el que los consensos serán tan necesarios como escasos.
Con este escenario, el tramo final de 2026 se presenta como un tiempo de definiciones. El rumbo que adopte el oficialismo en el Congreso, su capacidad de administrar las tensiones internas y la respuesta que dé a los reclamos productivos serán determinantes para medir el costo político de este complejo fin de año.

