La sífilis crece sin freno y preocupa a las autoridades sanitarias

NewsITe
La sífilis volvió a encender las alarmas en el sistema de salud argentino. De acuerdo con el último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), en 2025 se notificaron 46.799 casos en el país, lo que equivale a una tasa de incidencia de 117,2 contagios cada 100 mil habitantes. Se trata del registro más alto desde que comenzó la serie, y confirma una tendencia en ascenso que lleva al menos 15 años.
Los datos oficiales muestran que, tras una merma en 2020 y 2021 vinculada al impacto de la pandemia de Covid-19 sobre la atención sanitaria y los sistemas de registro, desde 2022 la curva volvió a crecer con fuerza. En 2023 se superaron por primera vez los 30.000 casos anuales y, apenas dos años después, el número trepó por encima de los 46.000 notificados.
Especialistas del Ministerio de Salud detallan que el aumento responde tanto a una mayor circulación de la infección como al fortalecimiento de la vigilancia: más centros de salud incorporados al sistema de notificación, capacitación de los equipos y descentralización del diagnóstico mediante pruebas rápidas gratuitas. Este dispositivo permitió captar casos que antes quedaban por fuera de las estadísticas.
Una epidemia que también crece en la región y en el mundo
La situación argentina se inscribe en un escenario global de aumento acelerado de la sífilis. Solo en 2022 se estima que unos 8 millones de adultos de entre 15 y 49 años adquirieron la infección en el mundo. En la Región de las Américas, se habrían producido 3,36 millones de nuevas infecciones ese mismo año y alrededor de 3,4 millones de personas viven hoy con la enfermedad, un incremento cercano al 30% respecto de 2020.
La sífilis es una infección causada por la bacteria Treponema pallidum, que se transmite principalmente por vía sexual a través del contacto directo con llagas que suelen aparecer en los genitales, el recto o la boca y que, muchas veces, no generan dolor. También puede transmitirse de una persona gestante a su bebé durante el embarazo, el parto e incluso, en algunos casos, por la lactancia.
Dónde golpea más fuerte en Argentina
Dentro del país, las tasas regionales mantienen comportamientos estables desde 2021, aunque con marcadas diferencias geográficas. Las regiones Sur y Cuyo se ubican por encima del promedio nacional. En 2025, el Sur presentó la mayor incidencia, con 159,8 casos cada 100 mil habitantes, seguida por Cuyo, con 137,5.
- Región Sur: 159,8 casos cada 100 mil habitantes.
- Región Cuyo: 137,5 casos cada 100 mil habitantes.
- Región NEA: 133 casos cada 100 mil habitantes.
- Región NOA: 111,7 casos cada 100 mil habitantes.
- Región Centro: 109,4 casos cada 100 mil habitantes, por debajo del promedio nacional.
NEA y NOA muestran una tendencia en aumento con oscilaciones interanuales, mientras que el Centro se mantiene como la región con menor incidencia relativa, aunque igualmente con cifras elevadas para una infección prevenible y curable.
Jóvenes, el grupo más afectado y la respuesta oficial
En línea con lo observado a nivel mundial, en Argentina la sífilis impacta sobre todo en jóvenes y adultos jóvenes. El grupo de 15 a 39 años concentró el 76% de los casos registrados en 2025, con 35.497 notificaciones. Entre 20 y 24 años se verificó la tasa más alta: 290,6 casos cada 100 mil habitantes.
En ese rango etario, la afectación en mujeres (366 casos cada 100 mil habitantes) es significativamente mayor que en varones (218,2 cada 100 mil). A partir de los 50 años la tendencia se invierte y las tasas comienzan a ser superiores en varones, llegando a duplicar a las de las mujeres en el grupo de 65 a 69 años.
Frente a este escenario, el Ministerio de Salud nacional implementa un abordaje integral que combina vigilancia, diagnóstico oportuno, tratamiento gratuito y acciones de prevención focalizadas en las poblaciones más afectadas.
En 2025 se creó la Mesa Ministerial de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), un espacio de coordinación que reúne a referentes de prevención, diagnóstico, tratamiento y vigilancia. Además, se avanza en un Plan Operativo Anual para garantizar una respuesta homogénea en todas las jurisdicciones, con énfasis en estrategias de prevención combinada, ampliación de los testeos en diferentes puntos de atención y uso sistemático de la información epidemiológica para la toma de decisiones sanitarias.
Las autoridades insisten en la importancia del uso del preservativo en todas las relaciones sexuales, el testeo regular —especialmente en personas jóvenes y sexualmente activas— y la consulta temprana ante la aparición de lesiones o síntomas compatibles, ya que la sífilis tiene tratamiento efectivo y gratuito en el sistema de salud público.

