Preocupación por el césped del Monumental antes del River-Boca

El campo de juego, en la mira a horas del Superclásico

NewsITe

A pocas horas de un nuevo Superclásico entre River Plate y Boca Juniors en el Estadio Monumental, el estado del campo de juego volvió a encender las alarmas. Lejos de la imagen impecable que supo lucir en otras temporadas, el césped presenta notorias irregularidades que generan preocupación en el cuerpo técnico, los futbolistas y los hinchas.

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Imágenes aéreas difundidas por canales de noticias, tomadas con drones, muestran un terreno con sectores desparejos, zonas visiblemente deterioradas y áreas donde el pasto no termina de asentarse. Esto contrasta con algunas publicaciones en redes sociales que, con planos más cerrados, insinuaban una mejora más significativa respecto de días anteriores.

Según pudo saber Noticias Argentinas, el principal factor detrás del mal estado del césped es la intensa agenda de recitales que tuvo el Monumental en los últimos meses. Los shows de Bad Bunny, que se presentó el 13, 14 y 15 de febrero, sumados al reciente concierto de AC/DC, dejaron una huella profunda en el terreno de juego.

La combinación de estructuras pesadas montadas sobre el campo, el tránsito constante de miles de personas y el armado y desarmado de los escenarios generó una presión extra sobre el sistema híbrido de césped. Aunque el club realizó tareas de recuperación, el tiempo entre los eventos y los partidos oficiales no habría sido suficiente para que el campo vuelva a su mejor versión.

Antecedentes recientes y posible impacto en el partido

Las dificultades ya se hicieron visibles en el último encuentro de River como local frente a Carabobo FC, por competencia internacional, donde la pelota no rodó de manera uniforme. Los futbolistas debieron adaptarse a piques irregulares y sectores más blandos, lo que complicó el desarrollo del juego y elevó el riesgo de lesiones.

De cara al cruce con Boca, el estado del campo podría convertirse en un factor determinante. Más allá del habitual análisis táctico y de los nombres propios, el terreno condiciona la precisión en los pases, la velocidad de circulación de la pelota y la firmeza en los cambios de ritmo. Un césped dañado suele favorecer un juego más friccionado y menos asociado.

  • Recitales de Bad Bunny: tres noches consecutivas en febrero.
  • Concierto de AC/DC: reciente y con gran concurrencia de público.
  • Presión sobre el sistema de césped híbrido por estructuras y tránsito.
  • Irregularidades evidentes en el último partido de River como local.

La pelota no rodó de manera uniforme en el duelo ante Carabobo FC, un antecedente que reaviva las dudas sobre cómo responderá el campo de juego en el Superclásico.

En este contexto, todas las miradas estarán puestas no solo en lo que puedan ofrecer River y Boca dentro de la cancha, sino también en cómo se comporte el césped del Monumental luego de una seguidilla de eventos extra futbolísticos. El Superclásico, una vez más, se jugará también en el terreno de las condiciones del campo.

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