El Gobierno argentino pretende incluir a mandatarios provinciales en los próximos encuentros con funcionarios norteamericanos tras el viaje de Milei a Washington. La Casa Blanca exige apoyo a las reformas.

La Casa Rosada trabaja para incorporar a los gobernadores en las reuniones con enviados de Estados Unidos, luego del encuentro entre Javier Milei y Donald Trump en Washington. El Ejecutivo nacional planea convocar a los mandatarios antes y después de las elecciones legislativas del 26 de octubre. El objetivo es mostrar una señal de gobernabilidad ante la Casa Blanca. Según informó TN, en el Gobierno afirman que “lo único que le importa” a Estados Unidos es que La Libertad Avanza logre aprobar las reformas laboral y tributaria previstas para 2026.
El esquema busca replicar las reuniones que mantuvo el asesor de Trump, Barry Bennett, con los jefes de bloque Cristian Ritondo, Rodrigo de Loredo y Miguel Ángel Pichetto. En la Rosada aseguran que pretenden “sumar a los gobernadores” a esos contactos, aunque reconocen que la mayoría esperará los resultados electorales para definir su participación. La administración nacional busca consolidar acuerdos políticos y económicos que garanticen estabilidad institucional. “Necesitamos que todos se sientan parte del proyecto de reformas”, sostienen en el entorno presidencial.
Fuentes oficiales explicaron que representantes norteamericanos solicitaron encuestas y proyecciones sobre la cantidad de bancas que La Libertad Avanza y sus aliados podrían obtener en el Congreso. En la Rosada interpretan esa información como una evaluación sobre la viabilidad legislativa de las reformas estructurales. “Todo depende de que podamos aprobar los cambios que necesita el país para atraer inversiones”, remarcaron desde el oficialismo. El Gobierno entiende que el respaldo de Estados Unidos se vincula directamente con los resultados de octubre.
Durante la conferencia conjunta en la Casa Blanca, Trump fue explícito sobre su apoyo condicionado. “Si no gana las elecciones, no vamos a ser generosos con la Argentina. La victoria es muy importante. Debería ganar, pero si pierde no vamos a perder el tiempo”, dijo el mandatario norteamericano. Las palabras del republicano generaron impacto en el gabinete argentino, que ahora busca acelerar los gestos de alineamiento político y diplomático. Milei pretende demostrar que cuenta con respaldo interno suficiente para cumplir sus compromisos.
El Gobierno diseña un plan de acción que incluirá un nuevo esquema de diálogo con las provincias. En Nación destacan que la estrategia apunta a replicar el espíritu del Pacto de Mayo de 2024, adaptado al escenario posterior a las legislativas. El propósito es ofrecer previsibilidad al mercado y a Washington sobre el rumbo económico y político. “Queremos que los gobernadores acompañen el proceso de reformas para garantizar estabilidad”, explicaron desde Balcarce 50.
Los encargados de encabezar las conversaciones con los mandatarios provinciales serán Guillermo Francos, Santiago Caputo y Lisandro Catalán. Ellos tendrán la misión de coordinar los acuerdos que permitan avanzar en la agenda legislativa del Gobierno. “Vamos a convocar a todos los que estén dispuestos a trabajar en conjunto”, afirman en el oficialismo. La intención es cerrar compromisos antes de fin de año y presentarlos como muestra de cohesión nacional.
Entre los principales interlocutores que la Casa Rosada busca sumar figuran los gobernadores de Provincias Unidas: Maximiliano Pullaro, Martín Llaryora, Gustavo Valdés, Carlos Sadir, Claudio Vidal y Nacho Torres. También apuntan a exaliados como Raúl Jalil, Osvaldo Jaldo, Gustavo Sáenz y Hugo Passalacqua. Según TN, el oficialismo considera que el respaldo de estos mandatarios será clave para sostener la relación con Estados Unidos y avanzar en las reformas estructurales de 2026.

