

Por el temor a ser víctimas del accionar de delincuentes en banda, comerciantes del rubro autoservicio trabajan a puertas cerradas, en distintas zonas de la ciudad. Con las rejas bajas, reciben a los clientes en la puerta. Permiten el ingreso de personas que conocen. A desconocidos le toman el pedido en la puerta.
En la recorrida que realizó EL NORTE por distintos comercios del rubro durante esta mañana, resultó común ver en el ingreso carteles del tipo “golpee y espere”. De esta manera, los propietarios de los mercados por estas horas controlan quién ingresa a los locales.
De acuerdo a lo que manifestaron, esta modalidad de atención la mantendrán durante la tarde de hoy a la espera de que la situación se normalice, particularmente teniendo en cuenta lo que ocurra por la noche.

