En ciudades del interior bonaerense, como también de otras provincias, empezaron a cerrar estaciones de servicio de GNC debido a restricciones que buscan garantizar el suministro de gas domiciliario, en hospitales y escuelas. “Por el momento estamos trabajando normalmente”, aseguran estacioneros de esta ciudad.

De la redacción de EL NORTE
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Con la ola de frío extremo, el consumo de gas natural tuvo un fuerte salto y puso al sistema energético nuevamente en tensión. En ese marco, cerraron cientos de estaciones de servicio de GNC en -al menos- tres provincias. La medida afecta a aquellas con contrato interrumpible, y apunta a priorizar el abastecimiento a hogares, hospitales y escuelas.
“Por el momento estamos trabajando normalmente”, aseguran estacioneros de esta ciudad. En el sector indican que los cortes fueron definidos ante el alto consumo de gas, y que va en ascenso a medida que se extienden los días con temperaturas muy bajas. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) adelantó que la alerta roja que abarca a gran parte del territorio de la provincia de Buenos Aires se extenderá hasta el lunes 15 de julio.
La situación es similar, aunque no tan compleja al menos hasta el momento, como la que ocurrió a mediados de mayo, cuando el sistema entró en preemergencia y que llevó al Gobierno y a las empresas del sector a coordinar cortes de gas no solo a estaciones de GNC, sino también a algunas industrias y generadoras eléctricas para evitar que faltara el gas a los llamados consumos prioritarios.
En ese momento, el consumo llegaba a unos 80 millones m3. Ahora, hubo picos de consumo de 94 millones de metros cúbicos diarios, un tercio más que en el fin de semana anterior. Según los últimos datos de Enargas, el consumo total del miércoles 10 (prioritarios, GNC, generadoras de electricidad e industrias) fue de180.700 millones m3 y la inyección total se ubicó en 153.600 millones m3. A la misma fecha de 2023, la demanda había estancado en 126.099 millones m3.

