En el Puerto de San Nicolás, la medición de Prefectura Naval arrojó este viernes una altura de 2,61 metros. En tendencia creciente debido al abundante de registro de precipitaciones aguas arriba, el río Paraná alcanzó así su marca más elevada en el transcurso de un año en las orillas nicoleñas. El monitoreo es constante en nuestro distrito, donde el nivel de alerta se ubica en 4,20 metros y el de evacuación, en 5,00.

De la redacción de EL NORTE
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Mientras el fenómeno climático de “El Niño”, caracterizado por un extraordinario régimen de precipitaciones, sigue generando situaciones de contingencia en diversas localidades de provincias mesopotámicas recostadas sobre las márgenes de los ríos Uruguay y Paraná, San Nicolás y la región de esta porción del delta se mantienen expectantes de lo que pueda ocurrir en las próximas semanas.
Por lo pronto, frente la costa de San Nicolás el Paraná ya alcanzó una altura que es récord para el último año transcurrido. En el Puerto de San Nicolás, la medición diario realizada por Prefectura Naval Argentina arrojó en la medianoche de hoy una altura de 2,61 metros y en tendencia creciente. La marca, que se ubicó cuatro centímetros por encima de la medición realizada 12 horas antes, es la más elevada del registro de los últimos 12 meses.
Contando desde fines de octubre de 2025, el comportamiento del río en su porción nicoleña muestra dos grandes movimientos. La serie se inicia con una altura inicial de apenas 1,09 metros y alcanza su punto más alto de 2,20 metros hacia mediados de enero pasado. Después se registra un gradual retroceso que muestra su punto bajo (de 0,43 metros) hacia mediados de marzo.
Allí se inicia el segundo movimiento, con picos de 1,98 en abril; 1,67 en mayo; de 1,47 en junio; 2,27 en julio; 2,35 en agosto; 2,12 en septiembre; y los actuales 2,61 metros de este viernes como altura máxima (hasta el momento) del mes de octubre.
Previsiones
El fenómeno de El Niño podría alcanzar una intensidad excepcional hacia fines de 2026. Así lo advirtió la argentina Celeste Saulo, secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), al presentar nuevas proyecciones climáticas. El organismo aclaró que aunque espera la mayor intensidad la espera para diciembre, sus efectos podrían prolongarse durante 2027.
El Niño es la fase cálida de un ciclo natural de interacción entre el océano y la atmósfera. Sus efectos varían según el lugar: puede favorecer sequías en algunas zonas y lluvias abundantes en otras. También contribuye a elevar las temperaturas globales al liberar parte del calor acumulado en el océano.
Para el sureste de Sudamérica, donde se encuentra la región, la actualización de octubre de la OMM señala una mayor probabilidad de precipitaciones superiores a las habituales durante el último trimestre del año. Esa señal ayuda a anticipar escenarios y organizar medidas preventivas.
En el Litoral, el seguimiento también debe considerar las lluvias que caen aguas arriba. La evolución de los ríos depende tanto de las precipitaciones locales como de lo que ocurre en otros sectores de la cuenca del Plata, incluidos el sur de Brasil, Paraguay y el norte argentino.

