Autoconvocados cuestionan el aumento y reclaman diálogo directo

NewsITe
El conflicto salarial de la Policía de Santa Cruz continúa abierto pese a que el gobierno provincial de Claudio Vidal intenta mostrarlo como encauzado. A más de diez días del anuncio de la última recomposición, los efectivos autoconvocados insisten en que el mandatario los reciba de manera directa para discutir la grilla salarial y las condiciones de trabajo.
Según trascendió de fuentes gremiales y legislativas, los manifestantes rechazaron el esquema de aumento otorgado por resolución, sin acuerdo en el Consejo del Salario. El Gobierno elevó el sueldo de bolsillo de un agente sin antigüedad de $1.182.351 a $1.746.634, pero parte de la mejora se tradujo en adicionales y conceptos que, advierten los policías, no impactan de igual manera en el personal retirado ni en la composición futura de los haberes.
Desde el Ejecutivo provincial se destacó que la propuesta fue el resultado de siete reuniones formales y quince alternativas presentadas. Sin embargo, del lado de los uniformados aseguran que el diálogo quedó truncado y que se rompieron los canales de negociación con los mandos superiores, los ministerios involucrados y la Jefatura de Gabinete.
Movilización en varias localidades y temor a sanciones
La comisaria Lidia Mario, una de las referentes del sector autoconvocado, señaló que las medidas de fuerza continúan en Río Gallegos, El Calafate, El Chaltén, 28 de Noviembre y Río Turbio. En esas localidades se registran guardias mínimas, asambleas y movilizaciones frente a dependencias policiales, mientras se reclama la apertura de una mesa de diálogo encabezada por el propio Vidal.
Los policías exigen, además, garantías explícitas de que no habrá sanciones disciplinarias, descuentos salariales ni otras represalias contra quienes participaron de las protestas. De acuerdo con sus voceros, en algunas comisarías los efectivos retornaron parcialmente a sus tareas por miedo a eventuales actuaciones internas.
El diputado provincial Eloy Echazú, que se reunió con representantes de los agentes, consideró que la credibilidad de los voceros oficiales está agotada. Indicó que ya no se reconoce a los jefes policiales ni a los ministros como interlocutores válidos y advirtió que la reducción de la actividad repercute en el patrullaje, en la ejecución de órdenes judiciales y en la asistencia a víctimas de violencia de género.
Cruce de versiones entre la policía y el Ministerio de Seguridad
- El 18 de julio, el Ministerio de Seguridad aseguró que el reclamo policial se estaba “diluyendo”.
- El comunicado oficial habló de normalización en Caleta Olivia y dependencias de la zona centro.
- Aun así, el propio texto reconocía problemas persistentes en Río Gallegos y Pico Truncado.
- Los autoconvocados sostienen que en muchos casos sólo se retomaron tareas de manera parcial.
“Vidal consiguió imponer una nueva escala salarial, pero todavía no logró reconstruir el diálogo”, remarcan referentes policiales y legisladores opositores, que reclaman una instancia de negociación cara a cara.
Mientras la gestión de Vidal insiste en presentar el conflicto como prácticamente superado, en las filas policiales se mantiene el malestar. La discusión ya no se limita a los números del recibo de sueldo, sino que abarca el tipo de conceptos utilizados para la recomposición, el impacto en los retirados y, sobre todo, la falta de un ámbito de negociación estable. El desenlace del conflicto dependerá, coinciden las partes, de que se concrete o no la reunión prometida entre el gobernador y los efectivos autoconvocados.

