Especialistas reclaman actualizar el modelo argentino

NewsITe
El debate abierto en torno al futuro del etiquetado frontal de alimentos en la Argentina dejó de ser una discusión binaria sobre mantener o derogar la norma vigente. Para profesionales de la nutrición infantil, el escenario actual representa la posibilidad de avanzar hacia una “segunda generación” del sistema, con criterios más precisos y alineados con la evidencia científica más reciente.
Desde PROFENI (Profesionales Expertos en Nutrición Infantil) advierten que, en un país donde más de seis de cada diez personas presentan sobrepeso u obesidad y persisten déficits de nutrientes clave como hierro, calcio, vitamina D y fibra, resulta imprescindible contar con información clara en los envases. Sin embargo, señalan que el modelo adoptado por la Ley 27.642 —basado en el perfil de nutrientes de la OPS con umbrales móviles— fue concebido originalmente para evaluar dietas completas y no alimentos individuales, lo que puede generar mensajes confusos.
Los especialistas remarcan que el actual esquema de octógonos negros puede igualar productos con perfiles nutricionales muy diferentes, mientras que otros, con mayor densidad energética o más nutrientes críticos, llegan a exhibir menos sellos. Además, advierten que la forma en que se calculan los límites puede desincentivar la reformulación: aun cuando una empresa reduzca azúcares, sodio o grasas saturadas, el producto puede mantener la misma cantidad de advertencias.
Críticas al sistema vigente y cambios en discusión
PROFENI sostiene que el criterio de umbrales móviles terminó maximizando la presencia de octógonos en alimentos envasados, más que brindando información precisa para comparar opciones. En esa línea, valoran como antecedente la Disposición ANMAT 11362/2024, que comenzó a diferenciar nutrientes naturalmente presentes de aquellos agregados durante la elaboración, en especial los azúcares añadidos.
Los expertos también llaman la atención sobre una zona ciega del sistema: solo alcanza a alimentos envasados, tal como lo establece el CODEX Alimentarius. Esto deja fuera productos de panaderías, carnicerías, heladerías y restaurantes, muchos de ellos con importantes excesos de azúcares, grasas y sodio. Plantean que, para estos casos, podrían instrumentarse herramientas simples, como poner a disposición información nutricional a través de códigos QR en los puntos de venta.
Hacia un modelo más claro, equitativo y armonizado
Con la mirada puesta en una “segunda generación” del etiquetado, los profesionales identifican cuatro ejes de consenso. En primer lugar, preservar el derecho de los consumidores a una información frontal clara, visible y comprensible. En segundo término, migrar hacia criterios técnicos expresados en valores absolutos por cada 100 gramos o 100 mililitros, fórmula adoptada en países como Brasil, Chile y Uruguay, que facilita la comparación entre productos y la armonización regulatoria.
- Diferenciar con más precisión los nutrientes intrínsecos de los agregados, para no penalizar alimentos naturalmente nutritivos.
- Establecer incentivos regulatorios que premien la reformulación gradual, con metas claras y reconocimiento de las mejoras.
“El etiquetado debe entenderse como una herramienta dentro de una estrategia mucho más amplia, pero aun así, desarrollar científicamente criterios fijos de perfil de nutrientes es una urgente necesidad para perfeccionar la ley que ya tenemos”, planteó el Prof. Sergio Britos, director del CEPEA e integrante de PROFENI.
Los especialistas coinciden en que ningún sistema de advertencias, por sí solo, cambia los hábitos alimentarios. La educación nutricional, el acceso a alimentos de calidad y la construcción de hábitos saludables en el hogar, la escuela y la comunidad resultan igual de decisivos. En este contexto, consideran que la discusión actual ofrece una oportunidad para consolidar una regulación superadora, que preserve los avances en información al consumidor, incorpore la evidencia acumulada y se alinee con las mejores prácticas internacionales en políticas alimentarias.

