Piden 3 años y medio de prisión por muerte de adolescente

Fiscalía pide condena por muerte de una menor tras consumo de cocaína

Tribunales porteños en causa por muerte de adolescente

NewsITe

La fiscal María Luz Castany solicitó una pena de 3 años y 6 meses de prisión de cumplimiento efectivo para Christian Mauricio Gilardenghi, de 45 años, en el marco del juicio por la muerte de una adolescente de 17 años ocurrida en noviembre de 2021 en el barrio porteño de Villa Ortúzar. La joven falleció por una sobredosis de cocaína luego de haber estado en la vivienda del imputado.

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El caso se analiza ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°17. Según reconstruyó la Fiscalía, el 16 de noviembre de 2021 la menor dejó a una nena a la que cuidaba, se despidió de su novio y tomó un colectivo de la línea 111 rumbo al departamento de Gilardenghi, ubicado sobre la calle Mariano Acha al 1000. Allí, de acuerdo con la acusación, el hombre le suministró cocaína en forma gratuita.

Minutos después de su llegada, el acusado llamó al 911 para informar que una “amiga” estaba convulsionando. Diez minutos más tarde volvió a comunicarse para pedir una ambulancia. Pese a las maniobras de reanimación cardiopulmonar realizadas por el personal médico, la adolescente murió en el lugar.

La acusación: suministro agravado y homicidio culposo

La autopsia, difundida a través del portal Fiscales, estableció que la muerte se debió a congestión, edema pulmonar y meningoencefálico producto de una sobredosis de cocaína. En base a esas conclusiones, Castany acusó al imputado por homicidio culposo y por suministro de estupefacientes a título gratuito agravado por tratarse de una menor de edad.

La fiscal sostuvo que Gilardenghi le vendía marihuana a la víctima al menos desde que tenía 16 años y que la relación entre ambos estaba atravesada por esa dinámica de comercialización. Agregó que, según mensajes y testimonios incorporados a la causa, el hombre también le ofreció en reiteradas ocasiones drogas y dinero a cambio de mantener relaciones sexuales, propuestas que la joven rechazó.

Testigos declararon además que el acusado le regalaba cocaína desde hacía varios meses, dado que la adolescente no podía costearla. La chica incluso les había manifestado a sus amigas que el consumo era “un vicio que no quería tener”, según se expuso durante el debate oral.

Análisis pericial y conducta posterior del acusado

En su alegato, Castany remarcó que no se detectó consumo de alcohol en la víctima y que el cuadro se explica por la ingesta de cocaína dentro del departamento del imputado. Para sostener esa hipótesis, repasó los movimientos de la adolescente durante la tarde: estuvo con distintas personas, incluida su madre, y en espacios públicos, sin que nadie advirtiera signos de consumo previo.

Una médica que declaró en el juicio explicó que, cuando la cocaína es inhalada, el pico de sus efectos se produce alrededor de los 30 minutos, un lapso que coincide con el tiempo estimado que la joven permaneció en la vivienda de Gilardenghi antes de comenzar a convulsionar.

Como agravante, la fiscal subrayó que nunca se pudo secuestrar el teléfono celular del imputado. Minutos después de la muerte de la adolescente, Gilardenghi dijo a la policía que no lo tenía consigo, pese a que se comprobó que desde ese aparato se realizaron las llamadas al 911 y a la madre de la víctima. También señaló que habría descartado la cocaína que tenía en la casa, falseó la edad de la joven ante los efectivos y orientó a la madre para que fuera directamente al hospital y no a la vivienda.

Diferencia de edad, vínculo de confianza y antecedentes

La representante del Ministerio Público Fiscal hizo hincapié en la marcada diferencia de edad entre el imputado y la adolescente, así como en el aprovechamiento de su inmadurez y de la relación de confianza que mantenía con su madre. Afirmó que no solo le facilitó la droga al regalársela, sino que la inició en ese consumo, en un contexto de evidente asimetría de poder.

  • Diferencia generacional de casi 30 años entre imputado y víctima.
  • Relación previa basada en la venta y suministro de drogas.
  • Oferta de estupefacientes y dinero a cambio de favores sexuales.
  • Conductas posteriores orientadas –según la fiscal– a entorpecer la investigación.

“No solo le facilitó la cocaína al regalársela sino que la inició en ese consumo”, sostuvo la fiscal María Luz Castany al solicitar la condena.

Castany recordó además que Gilardenghi ya había sido condenado por el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°16 por lesiones y amenazas coactivas agravadas por violencia de género. El juicio por la muerte de la adolescente continuará el próximo 4 de marzo, cuando será el turno de los alegatos de la defensa, tras lo cual el tribunal quedará en condiciones de dictar sentencia.

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