Pichetto impulsa un peronismo de “capitalismo productivo”

El diputado nacional Miguel Ángel Pichetto volvió a colocar su nombre en el centro de la escena política al plantear la necesidad de “modernizar” al peronismo a partir de un frente de centro nacional sustentado en un “capitalismo productivo”. Tras años de alineamiento con la centroderecha, primero junto a Mauricio Macri y luego acompañando varias iniciativas del gobierno de Javier Milei, el ex jefe de bloque kirchnerista en el Senado busca ahora reposicionarse dentro del justicialismo.
Según reconstruyó Noticias Argentinas, Pichetto propone dejar atrás lo que define como “esquema viejo de intervencionismo y Estado presente” y avanzar hacia una agenda que brinde estabilidad y previsibilidad a los inversores. Para el legislador, el peronismo debe ofrecer una propuesta “capitalista, productiva, por el centro”, diferenciada tanto del actual oficialismo libertario como del modelo estatalista que predominó en el movimiento desde 2003.
El dirigente, hoy referente de Encuentro Federal, fue protagonista de una reciente cumbre política con Cristina Fernández de Kirchner en el domicilio de la ex presidenta, en calle San José 1111. Allí, Pichetto le planteó la necesidad de construir una gran coalición de centro nacional similar a la que articuló Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil para enfrentar a Jair Bolsonaro. Según su relato, se trató de una “reunión fraternal” centrada en el presente y el futuro del espacio.
Debate interno y tensiones dentro del peronismo
El regreso de Pichetto al universo peronista genera lecturas disímiles. Sectores cercanos al kirchnerismo muestran cautela o directamente silencio, mientras que en espacios como el Movimiento Derecho al Futuro, referenciado en Axel Kicillof, predominan la desconfianza y el rechazo. El diputado fue un crítico persistente del gobernador bonaerense, a quien le reclamó un giro en política y economía si pretende proyectarse a nivel nacional.
Dentro de La Cámpora el foco está puesto en la pulseada interna con Kicillof, lo que abre la puerta a eventuales alianzas tácticas con figuras como Guillermo Moreno y el propio Pichetto, en la medida en que contribuyan a erosionar al mandatario provincial. Aun así, persiste el recuerdo de los años en que el rionegrino cuestionó con dureza al kirchnerismo mientras compartía fórmula con Macri en 2019.
Otros sectores del peronismo ven en Pichetto una oportunidad de ensanchar el espacio hacia la derecha del tablero político. El diputado Eduardo Valdés recordó que algunas de las leyes más relevantes de ampliación de derechos se votaron cuando Cristina era presidenta y Pichetto conducía el bloque en el Senado. Desde este enfoque, su regreso podría clarificar que el peronismo no es anticapitalista y tender puentes con gobernadores y dirigentes de perfil conservador.
Resistencias desde la izquierda peronista y desafíos hacia adelante
En la franja más a la izquierda del peronismo, espacios como Patria Grande, liderado por Juan Grabois, miran con fuerte recelo el eventual reencuentro con Pichetto. Le reprochan su historial de críticas a los movimientos sociales y su participación en proyectos impulsados tanto por Macri como por Milei. Aunque no cierran la puerta a un diálogo, aclaran que su agenda es de confrontación frontal con las políticas neoliberales.
Desde ese sector plantean que, si Pichetto pretende integrarse a un armado amplio del campo nacional y popular, deberá revisar y explicar su derrotero político de los últimos diez años. La discusión de fondo atraviesa el modelo económico, el rol del Estado, la política social y la estrategia electoral para enfrentar al gobierno libertario. La idea de un “capitalismo productivo” como eje ordenador está lejos de saldar las diferencias existentes.
- Pichetto propone un frente de centro nacional con eje en el capitalismo productivo.
- Cristina Kirchner toma nota y habilita el debate sobre el futuro del peronismo.
- Dirigentes kirchneristas se debaten entre la cautela, el rechazo y la conveniencia táctica.
- La izquierda peronista mantiene una postura crítica y exige definiciones claras.
“El peronismo necesita una propuesta capitalista, productiva, por el centro, que dé previsibilidad y garantías a los inversores y los agentes económicos”, afirmó Miguel Ángel Pichetto.
En un escenario de reconfiguración política y económica, la figura de Pichetto reabre una discusión de larga data dentro del justicialismo: qué modelo de desarrollo, qué alianzas sociales y qué ubicación ideológica debe asumir el peronismo para volver a ser opción de poder. El debate recién comienza y promete atravesar a todo el arco del campo nacional y popular.

