El presidente iraní llevó sus denuncias contra Washington al pleno de la ONU

En un encendido discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, acusó a Estados Unidos e Israel de llevar adelante “actos terroristas” contra su país. El mandatario presentó a la República Islámica como víctima de agresiones externas en el marco de la guerra que enfrenta con Washington, en un mensaje que tensó aún más la relación bilateral.
Según reconstruyó la agencia Noticias Argentinas en base a reportes internacionales, se trató de una intervención cargada de gestos políticos. El único representante de la delegación estadounidense presente en la sala se retiró mientras Pezeshkian hablaba, en respuesta directa a las duras acusaciones lanzadas contra la Casa Blanca y su principal aliado en la región, Israel.
“Ayer, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que somos terroristas. No somos terroristas; somos víctimas del terrorismo”, sostuvo el jefe de Estado iraní, al recordar las palabras que el republicano había pronunciado en el mismo recinto un día antes. De acuerdo con medios estadounidenses, sería la primera vez que un presidente de un país en guerra con Estados Unidos se dirige a la Asamblea General.
Imágenes de bombardeos y acusaciones de crímenes de guerra
Pezeshkian buscó reforzar su denuncia exhibiendo fotografías de los ataques sufridos por su país desde el inicio del conflicto. Recordó el asesinato del líder supremo Ali Jamenei, ocurrido el 28 de febrero, primer día de la guerra, hecho que atribuyó de manera directa a Estados Unidos e Israel. Al comienzo de su alocución mostró una imagen del religioso, en un intento de subrayar el costo humano y político del enfrentamiento.
El mandatario aseguró que escuelas, universidades, centros médicos e infraestructuras civiles fueron blanco de bombardeos, en abierta violación del derecho internacional humanitario. En particular, se refirió a un colegio de la ciudad de Minab y a un polideportivo en Lamerd, donde –según detalló– murieron niños y civiles indefensos como consecuencia de los proyectiles lanzados contra esos objetivos.
Resistencia frente a sanciones y rechazo al arma nuclear
En otro tramo de su discurso, el presidente iraní reforzó el mensaje de que Teherán no se rendirá ante las presiones occidentales. “La resistencia del pueblo iraní solo aumentará frente a las sanciones, el incremento de la presión y las intimidaciones. Nunca bajaremos la cabeza ni nos arrodillaremos”, afirmó ante los delegados reunidos en la sede de la ONU.
El mandatario reiteró además la posición oficial de Irán sobre su programa nuclear: insistió en que el país no busca desarrollar armas atómicas y defendió su derecho al uso pacífico de la energía nuclear, un argumento que Teherán mantiene desde hace años ante la comunidad internacional y que suele generar fuertes controversias en los foros diplomáticos.
El estrecho de Ormuz y la tensión con Washington
Pezeshkian prometió que su gobierno no permitirá que el estratégico estrecho de Ormuz sea utilizado para operaciones que apunten a agredir a Irán. Ese corredor marítimo, por donde circula una porción clave del comercio mundial de petróleo, aparece de manera recurrente como foco de tensión entre las potencias occidentales y la República Islámica.
El retiro del enviado estadounidense se produjo poco después de que el presidente iraní llamara “terroristas” a Washington e Israel, en respuesta a las acusaciones de Trump, quien un día antes había insinuado incluso la posibilidad de “aniquilar” Irán. Pese a la dureza de los cruces retóricos, el mandatario norteamericano dejó abierta la puerta a retomar conversaciones bilaterales, un gesto que fue leído como una señal de que, detrás de la confrontación pública, ambos países mantienen canales de diálogo.
“No somos terroristas; somos víctimas del terrorismo”, sostuvo Masud Pezeshkian ante la Asamblea General de la ONU, al responsabilizar a Estados Unidos e Israel por los ataques contra su país.
El mensaje del presidente iraní se suma a una larga serie de discursos confrontativos entre Teherán y Washington en el ámbito de la ONU, escenario donde se reflejan las tensiones más amplias en Medio Oriente y el impacto de las sanciones económicas sobre la población iraní.

