El dueño del comercio asaltado en barrio California dio detalles de la desesperante situación que vivió cuando fue sorprendido por cuatro delincuentes. “Sabían nuestros nombres, sabían todos nuestros datos”, contó, y lamentó: “Cualquiera puede venir y te despoja de todo lo que vos trabajaste durante toda tu vida”.

El dueño de la despensa asaltada este lunes por la mañana en calle Acevedo, barrio California, charló con EL NORTE y relató lo sucedido, entre la bronca, la tristeza y la resignación. “A las 8.30 de la mañana abrimos la despensa como lo hacemos habitualmente; a las 9 ingresaron cuatro individuos con arma de fuego y armas blancas; nos amordazaron, nos pusieron precintos y empezaron a revolver todo el negocio”, contó la víctima, y aseguró que “sabían nuestros nombres, sabían todos nuestros datos”.
Los delincuentes estuvieron alrededor de 40 minutos en el lugar. Como la puerta del negocio estaba cerrada, la gente del barrio comenzó a sospechar. Algunos clientes empezaron a ingresar, y a medida que iban entrando los iban metiendo adentro de la casa. Estábamos todos en el baño atados con precintos, mientras ellos terminaban de revolver toda la casa”.
“Buscaron todo lo que podían llevarse. Efectivo, cosas personales, todavía no tenemos todo el detalle de lo que se llevaron”, expresó, y contó que “sufrimos golpes, maltratos… fue una situación bastante violenta. En ningún momento nadie se resistió”.
El negocio tiene cámaras de seguridad y un sistema de monitoreo. “Es como que los delincuentes ya tienen sus mañas”, definió el comerciante nicoleño. “No ha sido la primera vez, ahora voy a tener que pagar seguridad para proteger a la gente que trabaja en el local, y ver cómo seguir. Los ladrones saltan rejas de 2,5 metros, y en menos de 3 segundos están adentro. Esta es una despensa familiar de nuestra zona, vienen las criaturas a comprar, viene gente de trabajo, pero ahora voy a tener que llamar a un herrero para que me rediseñe todo y quedarme enjaulado dentro de mi propio local”.
En ese sentido, amplió: “Van a venir a comprar el día de mañana y van a ver que es como una jaula, que no van a poder visualizar la mercadería. Me parece totalmente irracional que vos vengas a comprarme un producto a mi despensa y no puedas ver lo que llevas, porque me lo tenés que pedir y yo te lo alcanzo. Todo eso se va perdiendo en función de la inseguridad que hay hoy por hoy en San Nicolás. Cualquiera puede venir y te puede hacer cualquier cosa. Vos trabajas de lunes a lunes durante 6 o 7 años, y vienen a meterse en tu casa como quieren, agarran tus cosas y en 40 minutos te despojan de todo lo que vos vas trabajando durante toda tu vida”.

