El conductor de un Volkswagen Vento ignoró dos puestos de control sobre la Ruta 9 y desató un operativo que se extendió durante varios kilómetros. La fuga terminó cerca del acceso a Baradero, donde la Policía logró interceptar el vehículo y detener a sus dos ocupantes.

Una intensa persecución policial se desplegó este martes sobre la Ruta Nacional 9 luego de que un automovilista ignorara dos controles consecutivos e intentara escapar a gran velocidad. El seguimiento movilizó a distintas fuerzas de seguridad y concluyó cerca de Baradero, donde un operativo cerrojo permitió interceptar el vehículo y detener a sus dos ocupantes.
Todo comenzó a la altura de Alsina, cuando un Volkswagen Vento negro no acató la orden de detenerse en un puesto de control de la Policía Vial y continuó su marcha en dirección a San Pedro. Lejos de desistir de la fuga, el conductor volvió a desobedecer un segundo control instalado en el sector de la balanza de Río Tala y aceleró nuevamente para evitar ser identificado.
A partir de ese momento se inició una persecución que se extendió durante varios kilómetros. En su intento por escapar, el automovilista realizó una maniobra riesgosa al desplazarse por la banquina, atravesar el cantero central de la autopista y retomar la circulación en sentido contrario para regresar hacia Baradero.
Mientras el vehículo avanzaba, distintas dependencias policiales coordinaron un operativo para impedir que abandonara la zona. Finalmente, efectivos de la Policía Comunal y de la Policía Ecológica montaron un cerrojo sobre el puente de acceso a Baradero, donde lograron detener la marcha del automóvil.
En el Vento viajaban un hombre y una mujer, ambos domiciliados en Rosario. Tras ser reducidos, la acompañante, de unos 27 años, sufrió una descompensación y debió ser asistida por personal del SAME que llegó hasta el lugar para brindarle atención médica.
Una vez controlada la situación, los efectivos inspeccionaron el vehículo para establecer qué había motivado la fuga. Sin embargo, comprobaron que la pareja no registraba impedimentos legales y que en el interior solo transportaban prendas de vestir que, según trascendió, habían adquirido en la Ciudad de Buenos Aires.
Durante la requisa no se hallaron armas, estupefacientes u otros elementos similares. En consecuencia, la intervención judicial quedó centrada en la desobediencia a la autoridad por parte del conductor, quien ignoró las órdenes impartidas durante los controles y protagonizó una peligrosa huida sobre la autopista.
Además, durante las actuaciones se constató que el Volkswagen Vento circulaba con la Verificación Técnica Vehicular (VTV) vencida, por lo que también fue infraccionado por esa irregularidad.

