El PJ busca reordenarse mientras tantea un frente amplio opositor

NewsITe
La caída en la imagen del presidente Javier Milei abrió una ventana de oportunidad para el peronismo, que intenta reacomodarse luego de la derrota de 2023. El objetivo es claro: recuperar volumen político y, eventualmente, articular un amplio “frente anti Milei” capaz de disputar la Presidencia en 2027. El camino, sin embargo, está lejos de ser lineal y exhibe tensiones internas, liderazgos en pugna y dudas sobre la estrategia.
En ese mapa agitado, el gobernador bonaerense Axel Kicillof aparece como el dirigente con mayor proyección nacional dentro del PJ. Sin haber lanzado formalmente su candidatura, todo el sistema político lo analiza como un presidenciable en potencia. Desde la gobernación de una provincia fiscalmente asfixiada, Kicillof apuesta a consolidar su espacio Movimiento Derecho al Futuro y a tender puentes con sectores extraperonistas para ampliar su base de sustentación.
Al frente del PJ bonaerense, el mandatario marcó el rumbo: llamó a ensanchar la coalición hacia sectores económicos, sociales y culturales que tradicionalmente fueron refractarios al peronismo. En esa línea se inscriben las reuniones con figuras que tuvieron peso en el macrismo, como Emilio Monzó y Nicolás Massot, y que hoy exploran una alternativa de centro moderado, productivista y alejada de la “avenida del medio” que consideran agotada.
El diálogo con el ala peronista del ex candidato a vicepresidente Miguel Pichetto también revela los límites de esa estrategia. Mientras que desde ese espacio se valora un Kicillof “con los pies en la tierra”, persisten reparos sobre su inserción internacional y su cercanía histórica con el kirchnerismo. La participación del gobernador en foros progresistas en Europa y debates sobre temas como impuestos a las grandes fortunas o agenda de género generan resistencias en sectores más conservadores.
Las tensiones internas y la disputa por el liderazgo
Dentro del propio peronismo la situación tampoco es sencilla. Kicillof debe convivir con la presión de La Cámpora y con la influencia persistente de Cristina Fernández de Kirchner, que mantiene capacidad de veto y condiciona cualquier armado mayoritario. Para posibles aliados de centro, la presencia del kirchnerismo duro y de la propia Cristina en un eventual frente anti Milei aparece como una frontera difícil de cruzar si no hay una redefinición de roles.
Al mismo tiempo, otros dirigentes del PJ tantean su propio futuro presidencial. Sergio Massa, referente del Frente Renovador, es alentado por su tropa a ir por una tercera candidatura, aunque hoy enfatiza su trabajo en la provincia de Buenos Aires. Sergio Uñac, ex gobernador de San Juan, impulsa la idea de saldar la candidatura presidencial peronista mediante internas partidarias, propuesta que ya le acercó a la ex mandataria.
Dirigentes críticos del esquema de Kicillof dudan de que pueda llegar competitivo a 2027, señalando los límites estructurales de la provincia que gobierna —que aporta cerca del 40% del PBI y recibe una porción menor de recursos— y su asociación directa con el kirchnerismo, factor que, sostienen, le restaría llegada al electorado indeciso. Según esa mirada, el “frente anti Milei” sólo tendría chances si logra imponerse en primera vuelta, replicando el modelo de 2019 y evitando un balotaje adverso.
El gobernador, mientras tanto, mira más allá del PJ tradicional e intenta articular con sectores del radicalismo no alineado, el socialismo santafesino, el peronismo cordobés y fuerzas provincialistas de distintas jurisdicciones, además de espacios cercanos a Elisa Carrió. Entre la necesidad de contener al universo kirchnerista y la búsqueda de acuerdos más amplios, el peronismo atraviesa un laberinto en el que se define no sólo su liderazgo, sino también el alcance real de cualquier coalición opositora a Milei.
La incógnita central es si el peronismo podrá resolver sus disputas internas y construir un frente lo suficientemente amplio como para disputar el poder en 2027 sin quedar rehén de sus propios límites.
Con el reloj electoral en marcha y una opinión pública todavía volátil, la discusión sobre hasta dónde estirar las fronteras del “frente anti Milei” será uno de los ejes centrales de la política argentina en los próximos años.

