Las autoridades sanitarias de Pensilvania informaron la muerte de dos personas por sarampión, las primeras registradas este año en Estados Unidos. Ambas residían en el condado de Lancaster y no estaban vacunadas. El país acumula 2.777 casos confirmados durante 2026.

Las autoridades sanitarias de Pensilvania confirmaron este martes dos muertes por sarampión, las primeras registradas durante 2026 en Estados Unidos. El país atraviesa el mayor número de casos de esta enfermedad altamente contagiosa en más de 30 años, en un contexto de descenso de las tasas de vacunación.
Las dos personas fallecidas residían en el condado de Lancaster y no estaban vacunadas, según informó el Departamento de Sanidad de Pensilvania. El organismo no brindó más detalles por motivos de privacidad.
Pensilvania registra hasta el momento 393 casos de sarampión distribuidos en 28 condados. Lancaster concentra 185 contagios y registró ahora las primeras muertes causadas por esta enfermedad en el estado en 35 años.
“Dado que el sarampión había sido prácticamente erradicado en el estado durante más de 30 años, la población no está familiarizada con esta enfermedad y no comprende del todo la gravedad que puede alcanzar”, afirmó la secretaria de Sanidad de Pensilvania, Debra Bogen.
Sarampión en Estados Unidos: 2.777 casos durante 2026
Estados Unidos acumula 2.777 casos confirmados de sarampión en lo que va del año. La enfermedad había sido prácticamente erradicada en el país.
El aumento de casos se produce mientras descienden las tasas de vacunación y el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., impulsa políticas vinculadas con las vacunas.
Kennedy lleva décadas trabajando para desalentar su utilización. Tanto el funcionario como el presidente Donald Trump promovieron una relación entre las vacunas y el autismo que las pruebas científicas establecidas desmienten desde hace tiempo.
Trump emitió este mes un decreto ejecutivo que pidió reducir las vacunas infantiles recomendadas.
Las advertencias por la caída de la vacunación
La doctora Angela Dunn, antigua epidemióloga del estado de Utah y exdirectora de una división de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) dedicada a responder ante enfermedades infecciosas, sostuvo que la orden ejecutiva de Trump no contribuye a recuperar la confianza en las vacunas que salvan vidas.
“Todos pensábamos que el brote de Texas y las muertes que se produjeron allí el año pasado serían una llamada de atención. Luego se produjeron los brotes en Carolina del Sur y Utah”, señaló Dunn.
Durante 2025, tres personas murieron en un brote de sarampión que comenzó en el oeste de Texas y posteriormente se extendió hacia Nuevo México.

