
Pedro Rodrigues Filho, conocido como “Pedrinho Matador”, es considerado el asesino en serie más peligroso de Brasil. Confesó haber matado a más de 100 personas, la mayoría criminales, y pasó más de 40 años en prisión. Su vida estuvo marcada por la violencia desde la infancia, lo que lo convirtió en una figura temida y controversial.
Infancia y primeros crímenes
Nacido en 1954 en Santa Rita do Sapucaí, Brasil, Pedrinho creció en un entorno violento. Según sus declaraciones, sintió deseos de matar desde los 13 años. Su primer homicidio lo cometió a los 14 años, cuando asesinó al vicepresidente del ayuntamiento de su ciudad, a quien culpaba del despido de su padre.
Una vida de asesinatos y venganza
Pedrinho continuó su racha criminal eliminando a traficantes, ladrones y otros delincuentes. Incluso mató a su propio padre en prisión, quien había asesinado a su madre a machetazos. Durante su tiempo tras las rejas, sumó más de 40 homicidios dentro del sistema penitenciario, convirtiéndose en un símbolo de la violencia en las cárceles brasileñas.
Salida de prisión y asesinato
En 2007, tras cumplir su condena, fue liberado, pero en 2011 volvió a ser arrestado por participar en actividades delictivas. En 2018, recuperó la libertad definitivamente. Sin embargo, el 5 de marzo de 2023, Pedrinho Matador fue asesinado a tiros en Mogi das Cruzes, Sao Paulo. Su muerte sigue rodeada de misterio, pero muchos creen que fue una venganza por sus crímenes pasados.
Legado de terror
La historia de Pedrinho Matador sigue generando interés en la criminología y la cultura popular. A pesar de sus crímenes, su figura ha sido objeto de análisis, documentales y debates sobre la violencia en Brasil y la efectividad del sistema penitenciario.
Un caso sin precedentes
El caso de Pedrinho Matador es un claro reflejo de la brutalidad en el mundo del crimen. Su historia, llena de violencia y venganza, deja interrogantes sobre la rehabilitación de criminales y los límites del sistema judicial.

