Con once pasos a nivel, contando los clandestinos, todavía no se resuelve la problemática que genera para nuestra ciudad la falta de mantenimiento de los mismos. EL NORTE pudo saber que existía la intención de mejorar el sistema actual, colocando barreras automatizadas. Sin embargo, tras una primera prueba, los múltiples hechos vandálicos han frenado la propuesta. Los nicoleños imploran por más seguridad en los cruces ferroviarios.

De la Redacción de El Norte
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La seguridad de los pasos a nivel es responsabilidad de Trenes Argentinos. Luego de obtener la concesión del mantenimiento, comenzaron a hacerse cargo de varios desafíos y problemáticas que generó, durante años, cada paso a nivel. Sin embargo, ya pasado un tiempo prudente, los más peligrosos siguen siendo cuenta pendiente.
EL NORTE volvió a recorrer los once que tiene San Nicolás, incluyendo los clandestinos, para dialogar con los vecinos de cada barrio que conviven con la inseguridad de estos pasos ferroviarios. Además, pudo saber que los hechos vandálicos fueron lo que detuvo la mejora que se venía realizando en las vías.
Una alta fuente consultada por este medio, manifestó que “se habían colocado sensores metros antes del paso a nivel que está en Dámaso Valdés, pero tras una primera prueba, fueron robados y dañado. Cada vez que colocamos algo nuevo, hay gente que lo rompe. Por eso se ven barreras rotas o carteles”.
Mejoras
Luego de años, se realizaron mejoras en tres pasos a nivel de nuestra ciudad. El de Avenida Alberdi, por ejemplo, tenía los cables cortados y la barrera a veces bajaba y otras tantas no. Lo que generaba un peligro para todos los conductores y transeúntes que pasaban por allí. Hoy es uno de los pocos que está en buen estado.
Misma situación sucede con el Dámaso Valdés, tal vez el mejor de los once, que incluso tiene un guardabarrera. Se había realizado la construcción del mismo enfrente de donde hoy se encuentra, debido a que, antes de que contraten a alguien, fue vandalizado. Hoy, es el único paso a nivel con ese servicio, con un estado destacable.
En el de Ponce de León, la situación es catastrófica. También se había colocado un puesto de guardabarrera que duró muy poco. No solo lo habían destrozado, sino que, además, vecinos contaron que asaltaron a los propios trabajadores en los turnos nocturnos. Por lo que, hasta el momento, no hay nadie realizando el servicio.
Los otros
En lo que respecta a los otros pasos a nivel, algunos tienen barreras y señalización, mientras que otros están totalmente a la deriva. Esto genera un gran peligro para cada vecino que vive en inmediaciones de las vías. Además, los pasos a nivel clandestinos siguen siendo una cuota pendiente.
Un ejemplo claro de ello, es el de barrio Sironi. El mismo está completamente dañado, hay basura en las vías que podría ser incluso terminar en un accidente. Algunas partes están rotas, y no hay un paso seguro para transeúntes.
Más peligroso aún, en calle Pringles, hay viviendas linderas a las vías. Cuando este medio salió a recorrer cada uno de los pasos a nivel, se encontró con que hay niños que juegan en las propias vías. Arrojan la basura allí también, aunque hay vecinos que aseguran que “las barreras por suerte andan, pero vienen a hacerle mucho mantenimiento porque cada tanto las rompen o no funcionan”.
Más crítica aún es la situación en zona norte. Barrio Lares por ejemplo o Fraga/Martínez parecen totalmente olvidados. Directamente no hay un mínimo cuidado para que se recuerde que por ahí pasa un tren. No hay barreras, mucha gente cruza contantemente por allí y temen por sus hijos cuando salen a jugar.
Estas son las razones por las cuales, además, el tren demora tanto. Cuando pasa por nuestra ciudad, como otras en iguales condiciones, deben aminorar la marcha significativamente, haciendo así un viaje más largo. EL NORTE consultó en reiteradas oportunidades a los responsables de arreglar los pasos a nivel, pero no hubo respuesta alguna.
¿Cuánto más debemos esperar para que se actúe? Los episodios de accidentes de tránsito fueron los detonantes de informes realizados por este diario tiempo atrás. A dos años del primero, la situación sigue siendo la misma.
Los vecinos
Basta con ir a ver cada cruce, para darse cuenta que nada se ha hecho. ¿Qué dice los vecinos que conviven entre las vías y la inseguridad? “Me preocupa mucho dejar salir a jugar a mi hijo porque si pasa el tren puede ser peligroso. Fijate que acá no hay barreras ni señalización. Tampoco una alarma o algo que alerte que viene el tren. A mí me gusta que mi hijo juegue afuera, pero trato de que sea poco y bien cuidado porque ya hubo accidentes acá”, aseguró una nicoleña.
Un vecino que vive cerca de las vías de calle Pringles, sostuvo que “a mí me preocupa mucho lo que hacen algunos vecinos con la basura. La tiran a las vías como si nada. Eso genera un olor espantoso, además de que puede traer enfermedades y la aparición de roedores. No entiendo por qué lo hacen y como puede ser que nadie limpie”.

