Paro y marcha docente marcan el inicio del segundo semestre en Formosa

NewsITe
El regreso a clases tras el receso de invierno en Formosa comenzó este lunes con aulas vacías, un paro de 24 horas y una masiva movilización de docentes hacia la Casa de Gobierno provincial. La medida, convocada por el espacio Docentes Autoconvocados, volvió a poner bajo la lupa la política salarial de la gestión de Gildo Insfrán.
La concentración se inició en la tradicional plaza San Martín de la capital formoseña y avanzó por la avenida 25 de Mayo hasta la sede del Poder Ejecutivo. Allí, los manifestantes reclamaron una recomposición urgente de haberes frente a una pérdida del poder adquisitivo que, según denuncian, ya no permite cubrir los gastos básicos de una familia trabajadora.
La secretaria general de Docentes Autoconvocados, Mirka Fernández, expresó que el salario inicial de un docente ronda actualmente el millón de pesos. Sin embargo, las organizaciones gremiales toman como referencia un ingreso de alrededor de $3.152.000 para sostener condiciones de vida dignas, lo que deja en evidencia una brecha que ubicaría al sueldo de arranque por debajo de un tercio de esa cifra orientativa.
Si bien esa comparación no constituye una medición oficial de pobreza, funciona como termómetro del malestar que atraviesa a las escuelas formoseñas. Los gremios opositores remarcan que, mientras la inflación y las tarifas no dejan de subir, las decisiones salariales del Ejecutivo provincial quedaron rezagadas en el primer semestre del año.
Reclamos por aumentos y por el funcionamiento del sistema educativo
Durante la primera mitad del año, el Gobierno de Insfrán otorgó un incremento del 14%, segmentado en dos tramos del 7% para marzo y abril. Desde entonces no hubo nuevas actualizaciones generales, lo que motivó reiterados pedidos de revisión por parte de los sindicatos más críticos, que consideran insuficiente ese esquema frente a la escalada de precios.
En paralelo, la seccional formoseña de ATE presentó el 13 de julio una nota dirigida al gobernador para exigir una recomposición del 20% a partir de este mes. La organización advirtió que muchos empleados estatales, incluidos trabajadores de la educación, se ven obligados a endeudarse para comprar alimentos y afrontar servicios básicos como luz, agua y transporte.
Sin embargo, el conflicto docente no se limita a la discusión sobre porcentajes de aumento. Docentes Autoconvocados también cuestiona las demoras en los expedientes administrativos, la falta de designaciones en tiempo y forma, los problemas en el régimen de altas y bajas, así como el funcionamiento de organismos clave como la Auditoría Médica, el Instituto de Pensiones Sociales (IPS) y el IASEP, la obra social provincial.
Críticas a la ausencia de paritarias plenas y a la falta de transparencia
Otro de los puntos sensibles es la modalidad de negociación que adopta la Provincia. El gremio Voz Docente sostiene que en Formosa no existe una paritaria genuina, dado que el Ejecutivo no convoca a todas las organizaciones representativas, en especial a las que mantienen una postura crítica frente a la gestión de Insfrán.
- Denuncian que los acuerdos salariales se cierran solo con gremios alineados al Gobierno.
- No se publican actas detalladas de las reuniones, por lo que se desconoce quiénes participan y qué propuestas se ponen sobre la mesa.
- Reclaman una convocatoria amplia a todas las entidades docentes para discutir la pauta del segundo semestre.
Las autoridades provinciales suelen presentar los anuncios de incrementos como producto del diálogo sectorial, pero las organizaciones que quedan afuera de esas instancias cuestionan la falta de transparencia y remarcan que no se difunden documentos oficiales que permitan seguir el proceso de negociación.
“El Gobierno tiene que decir cuántos docentes cobran el mínimo, cuánto perdió el salario en el semestre y qué aumento ofrecerá para la segunda parte del año”, exigen desde los gremios disidentes.
En la administración formoseña señalan, por su parte, el impacto del ajuste nacional y la quita de programas educativos financiados por la Nación. No obstante, los sectores en conflicto recuerdan que el nivel del salario provincial, el sistema de negociación y la resolución de los trámites administrativos dependen en forma directa de las decisiones que tome la propia gestión de Insfrán.
El inicio del segundo semestre escolar se presentaba como un momento propicio para mostrar normalidad en las aulas. En cambio, la postal de este lunes fue la de centenares de docentes marchando hacia la sede gubernamental y advirtiendo que, en el contexto actual, un salario de un millón de pesos ya no alcanza para sostener a una familia trabajadora en Formosa.

