Paro en el subte y pulseada gremial camino a las urnas

NewsITe
El reciente paro impulsado por la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) se inscribe en un escenario marcado por la puja interna de cara a las elecciones sindicales del 26 de noviembre. La medida de fuerza, que afectó a miles de usuarios del transporte público porteño, se dio en un contexto de reordenamiento del poder gremial tras la muerte del histórico secretario general Roberto “Beto” Pianelli.
Lejos de tratarse de un conflicto aislado, el paro se desarrolla en simultáneo con una campaña electoral intensa dentro del sindicato. La conducción oficialista, que hasta el año pasado actuaba de manera unificada, llega fragmentada a la competencia y abre el juego a la izquierda, que busca capitalizar el descontento y posicionarse como alternativa para dirigir a los trabajadores del subte.
En estos comicios se presentaron tres listas que disputarán la secretaría general de los metrodelegados. Por un lado, la Lista Verde, una de las expresiones del oficialismo, está encabezada por el actual secretario adjunto, Néstor Segovia, quien quedó al mando del gremio tras el fallecimiento de Pianelli. Segovia pretende consolidar su liderazgo apoyado en su peso entre los trabajadores y acompañado por Paula Perissé como candidata a secretaria adjunta.
La segunda expresión oficialista es la Lista Colorada-Violeta, liderada por Virginia Bouvet, actual secretaria de Organización. Este espacio se presenta como la continuidad del legado de Pianelli y recibe su principal respaldo de sectores vinculados al tráfico y a las estaciones, dos áreas clave en el funcionamiento cotidiano de la red.
Tres listas en carrera y un resultado abierto
La tercera fuerza en competencia es la Lista Bordó-Azul, que representa a la oposición de izquierda y lleva como candidato a Claudio Dellecarbonara. Militante del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), integrante del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), Dellecarbonara es vocal del gremio y cuenta con fuerte presencia en la Línea B del subte, uno de los bastiones históricos de la izquierda en el sector.
La disputa se vuelve aún más relevante si se tiene en cuenta el antecedente inmediato. En las elecciones de 2022, la lista encabezada por Pianelli y Segovia obtuvo más del 59% de los votos, mientras que el sector de izquierda alcanzó el 40,9%. Aquella contienda mostró ya un peso considerable de la oposición gremial, pero el oficialismo mantenía entonces una estructura unificada que le permitía marcar la diferencia.
Impacto del paro y claves de la interna gremial
- El paro se produce a poco más de un mes de las elecciones internas, en un clima de fuerte discusión sobre salarios, condiciones laborales y presencia de asbesto en formaciones e instalaciones.
- La fragmentación del oficialismo abre un escenario inédito, donde la izquierda se ilusiona con aprovechar la división para dar un salto y disputar seriamente la conducción del gremio.
- Los usuarios del subte volvieron a quedar atrapados en medio de la puja sindical, con interrupciones y demoras que reavivan el debate sobre los mecanismos de protesta y la negociación con las autoridades.
Con un oficialismo partido en dos y una izquierda con base consolidada en varias líneas, el resultado de la elección de los metrodelegados aparece hoy mucho más incierto que en años anteriores.
Mientras tanto, tanto las listas oficialistas como la oposición continúan recorriendo talleres, estaciones y sectores operativos en busca de apoyo. El paro reciente funcionó como telón de fondo de una campaña que definirá no solo quién conducirá a los trabajadores del subte y el premetro, sino también el perfil que adoptará el gremio frente a las discusiones laborales y al futuro del sistema de transporte en la Ciudad de Buenos Aires.

