Paritaria histórica en el corazón del complejo aceitero

La Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso (FTCIODyARA) y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) de San Lorenzo sellaron una paritaria récord con las cámaras empresarias del sector, que llevará el salario inicial básico de la actividad a más de $2,7 millones a partir de septiembre de 2026.
El entendimiento fue alcanzado con las cámaras CIARA, CIAVEC y CARBIO, en un contexto de fuerte tensión gremial, puertos paralizados y pulseada abierta entre sindicatos, empresas y Gobierno nacional por el rumbo de la política laboral. El acuerdo se inscribe entre los más altos del mercado de trabajo formal argentino y vuelve a colocar al complejo oleaginoso como referencia en materia salarial.
Cómo queda el nuevo esquema salarial aceitero
De acuerdo con el acta firmada, los incrementos se aplicarán sobre la categoría inicial —correspondiente al escalafón de peón— mediante un cronograma escalonado. El objetivo, remarcan en el gremio, es recomponer el poder adquisitivo frente a la inflación y garantizar un piso compatible con el concepto de salario mínimo vital y móvil.
- Desde el 1° de julio de 2026, el salario inicial será de $2.578.400, por encima de la base previa de $2.344.000.
- Desde el 1° de septiembre de 2026, el piso salarial trepará a $2.719.040 para la categoría más baja del convenio.
Además, el acuerdo contempla el pago de una suma retroactiva correspondiente a los meses de mayo y junio de 2026. Ese monto se liquidará íntegramente junto con los haberes de junio, lo que implicará una inyección inmediata de ingresos para los trabajadores de las plantas aceiteras ubicadas en el Gran Rosario y otros polos industriales del país.
Impacto económico y defensa del salario
Desde las organizaciones sindicales salieron a cuestionar las críticas empresarias que calificaban el reclamo como “desmedido”. Según los cálculos de los gremios, el costo del aumento para las grandes agroexportadoras es acotado y no altera su rentabilidad.
“Pagan el aumento con un peso de cada mil que facturan; es decir, les cuesta apenas el 0,1% de su facturación anual”, remarcaron desde la conducción de FTCIODyARA y SOEA.
En el comunicado difundido tras la firma, las entidades sindicales subrayaron que el número final se apoyó en el mandato constitucional del Salario Mínimo Vital y Móvil. Recordaron que el artículo 14 bis de la Constitución Nacional y el artículo 116 de la Ley de Contrato de Trabajo obligan a garantizar un ingreso capaz de cubrir nueve necesidades básicas: alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestimenta, salud, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión social.
Paros, reforma laboral y un mensaje político
La negociación se destrabó luego de semanas de conflicto que incluyeron la huelga nacional aceitera del 27 de mayo, medida que paralizó por completo la operatoria de los principales puertos exportadores del cordón industrial del norte bonaerense y el sur santafesino. Esa demostración de fuerza terminó siendo un punto de inflexión en la discusión paritaria.
Para la dirigencia gremial, el acuerdo salarial representa también una señal política en medio del debate por la reforma laboral impulsada desde el Gobierno y respaldada por sectores empresarios. Los sindicatos denunciaron un “ataque en todas las líneas contra la clase trabajadora” y cuestionaron los intentos de limitar el derecho de huelga y flexibilizar condiciones de contratación.
Con la nueva escala salarial en marcha y la cláusula retroactiva definida, en el sector confían en que se abrirá una etapa de relativa calma en los puertos y plantas industriales clave para el ingreso de divisas al país, al menos durante el próximo trimestre. No obstante, advierten que seguirán en alerta frente a eventuales cambios normativos que puedan afectar las condiciones laborales conquistadas.

