La dependencia y la manipulación emocional generan vínculos no saludables que a veces cuesta identificar. Cuáles son los indicios para estar alerta.

La dependencia emocional afecta a muchísimas personas que son capaces de justificar lo injustificable e incluso sacrificar su vida social por fuera de ese vínculo, así como otros aspectos de sus vidas.
No importa cuántas veces alguien haya “tropezado” con la piedra de una relación conflictiva. Una persona seguirá eligiendo parejas tóxicas hasta que identifique ese patrón y puede reflexionar y transformar la manera de relacionarse.
“Es muy común que aquellas personas que no han sido criadas con suficiente apego, sea por la circunstancia que fuere, luego, al buscar parejas lo hacen más desde la necesidad de sanar sus niños heridos, poniendo a aquellas personas que eligen en un lugar de salvataje”, consideró el licenciado en Psicología y sexólogo Mauricio Strugo (MN 41436).
El especialista agregó que “esto se da como si no pudieran tolerar la frustración de no ser mirados todo el tiempo, tal como tendrían que haber hecho sus progenitores, transmitiendo todos los recursos posibles para poder desarrollarse valiéndose por sí mismos, eligiendo parejas para compartir, es decir, ‘compañeras’ en las que cada uno acompañe y potencie las actividades que, además de la pareja, cada uno quiera desarrollar para su vida”.
Señales
Los síntomas que se presentan en una relación tóxica pueden clasificarse en tres dimensiones:
1- Actitudes de control y celosía: a uno de los miembros le molesta que su pareja pase tiempo con sus familiares y amigos; controla de forma excesiva sus gastos personales; investiga constantemente sus redes sociales y dispositivos móviles, invadiendo sin permiso la privacidad; planifica la vida de su pareja sin pedirle opinión; la menosprecia e insinúa que es indispensable para su supervivencia; evita que su pareja dé su opinión en reuniones, etc.
2- Falta de respeto y conflictos permanentes: uno de los miembros influye de mala manera para que su pareja cambie su estilo de vestir; le resta importancia a sus logros, incluso a tus virtudes; minimiza sus problemas; la víctima debe ceder constantemente en cualquier discusión; la hace sentir culpable de sus problemas, incluso cuando no tienen que ver con la relación; habla con tono negativo.
3- Actitudes tóxicas en el ámbito sexual: si mantienes las relaciones con él o ella a pesar de no tener deseos, solo para evitar que se enoje.
Strugo: “Es una manera de relacionarse en determinadas personas cuyas particularidades pueden ser baja autoestima, crianzas en las que ha faltado apoyo y sostén de los padres y pueden someterse a una pareja para compensar esas carencias” (Getty)
Strugo: “Es una manera de relacionarse en determinadas personas cuyas particularidades pueden ser baja autoestima, crianzas en las que ha faltado apoyo y sostén de los padres y pueden someterse a una pareja para compensar esas carencias” (Getty)
4- Mentiras, una detrás de otra: si se esconde la verdad, muchas veces esto deja precedentes. Si las mentiras pueden ser usuales, hay que estar atentos a ellas. A veces, la víctima se siente obligada a mentir por miedo, y en ese mecanismo tóxico se siente responsable de la conducta del otro.
5- Rápida huida ante discusiones complicadas: hay parejas que entran en toxicidad porque vienen de una familia u otras parejas tóxicas, y les resulta familiar lo tóxico, lugares conocidos y de confort, ya que es la única forma de amor que conocen.

