PAMI admite estrés financiero y el Gobierno promete orden

PAMI bajo presión financiera: el Gobierno habla de orden y no de crisis

Sede de PAMI en medio de tensiones financieras

NewsITe

En medio de versiones sobre un posible colapso del sistema, el Gobierno nacional reconoció que el PAMI atraviesa serias dificultades financieras, aunque evitó hablar de una crisis profunda y aseguró que el organismo se encuentra en un proceso de “ordenamiento” de sus cuentas. El mensaje fue transmitido por el titular del instituto, Esteban Leguízamo, en una entrevista difundida vía streaming.

Según pudo reconstruirse en despachos oficiales, referentes del oficialismo libertario admiten que “los números no cierran” y que, desde el inicio de la gestión, se vienen aplicando recortes continuos para intentar equilibrar el déficit. Sin embargo, en los pasillos del Estado reconocen que el margen para seguir ajustando es cada vez menor, lo que complica el funcionamiento cotidiano del organismo que brinda cobertura a millones de jubilados y pensionados en todo el país.

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En ese marco, las reuniones entre PAMI y el Ministerio de Economía se repiten con un denominador común: la escasez de recursos. Desde el Palacio de Hacienda, la respuesta, según describen fuentes consultadas, se resume en una frase: “No hay plata, fondeate”. Esa situación se replica en otras áreas del Estado nacional, pero la magnitud de la población que depende del PAMI colocó al instituto en el radar de los casos más sensibles.

Un presupuesto propio y un desafío demográfico creciente

Frente a la preocupación de afiliados y prestadores, Leguízamo defendió la estructura financiera del organismo y aclaró que el presupuesto del PAMI es “independiente” del ajuste general en el sistema de salud que impulsa el Gobierno nacional. Recordó que la financiación del instituto proviene principalmente de aportes y contribuciones de trabajadores activos y pasivos, en el marco de la normativa vigente desde hace décadas.

El funcionario señaló que el principal desafío que enfrenta el PAMI es de carácter demográfico. “La gente vive más y, por suerte, vive más, porque eso es un logro de la medicina”, explicó, aunque advirtió que ese fenómeno implica un incremento sostenido del gasto en enfermedades crónicas, tratamientos de larga duración y medicamentos de alto costo, con impacto directo sobre las finanzas del instituto.

Leguízamo remarcó además que el PAMI atiende exclusivamente a personas mayores de 65 años, a diferencia de las obras sociales y empresas de medicina prepaga, que tienen una base de afiliados más joven y, por ende, menores niveles de consumo sanitario promedio. “Lo nuestro es un gasto creciente”, resumió, al trazar la diferencia con otros subsistemas de salud.

Pagos a prestadores, reclamos y promesa de estabilidad

En los últimos días, se viralizaron reclamos de afiliados y advertencias de posibles cortes de servicio por parte de odontólogos y otros prestadores, que denunciaban atrasos en los pagos. Ante esa situación, el titular del PAMI aseguró que las obligaciones con el sector se están cumpliendo y precisó que “el pago fue realizado ayer”, por lo que, según su visión, “no habría motivo para que haya corte” en la atención.

  • Leguízamo negó un escenario de colapso y habló de “estrés financiero controlado”.
  • Ratificó que el PAMI mantiene la modalidad histórica de pago a 60 días a sus prestadores.
  • El Gobierno insiste en que se trabaja en soluciones para garantizar la continuidad de las prestaciones.

“El instituto no está en una crisis profunda, no está en un colapso. Está en esta crisis y en este estrés financiero, pero en base a eso nosotros estamos ordenando el instituto”, afirmó Esteban Leguízamo.

El Gobierno busca, de este modo, enviar una señal de tranquilidad a jubilados, pensionados y profesionales de la salud en un contexto de ajuste general del gasto público. Mientras tanto, la sostenibilidad del PAMI seguirá atada a la evolución de la economía, al mercado laboral formal que aporta recursos al sistema y a la capacidad oficial de administrar un esquema de prestaciones cada vez más demandante por el envejecimiento de la población.

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