La mujer, de 67 años, ingresó a una publicación de Facebook para gestionar un préstamo de $2,5 millones. Poco después recibió el llamado de un supuesto asesor financiero que la convenció de brindar sus datos personales y la estafó.

Una mujer de 67 años denunció haber sido víctima de una estafa luego de intentar gestionar un préstamo de $2.500.000 a través de una publicación en Facebook. El hecho fue denunciado en la Comisaría Segunda de San Nicolás y es investigado por la UFI N° 2.
Según consta en la denuncia, todo comenzó el domingo pasado por la mañana, cuando la mujer ingresó a una publicación vinculada con la solicitud de préstamos personales. Poco después recibió una llamada telefónica de un hombre que se presentó como asesor de una financiera y le ofreció asistencia para iniciar el trámite.
De acuerdo con la información incorporada a la causa, el supuesto asesor le indicó una serie de pasos para acceder al préstamo que buscaba obtener. Durante esa comunicación, la mujer facilitó distintos datos personales siguiendo las instrucciones que le brindaban desde el otro lado de la línea.
Esta situación se caratuló como acceso indebido a sistema o dato informático de acceso restringido. La causa quedó en manos de la UFI N° 2, que deberá determinar qué información obtuvo el sospechoso y si llegó a ser utilizada para concretar alguna maniobra ilícita.
Una modalidad que se repite
El episodio vuelve a poner en evidencia una problemática que desde hace meses aparece de manera recurrente en San Nicolás. Las estafas virtuales y los engaños destinados a obtener datos personales continúan figurando entre los delitos denunciados con mayor frecuencia en las dependencias policiales de la ciudad.
Solo en lo que va de junio ya se registraron al menos seis denuncias vinculadas a distintas modalidades de fraude. Aunque los mecanismos utilizados varían de un caso a otro, muchas de las maniobras tienen un punto en común: los delincuentes intentan ganarse la confianza de la víctima para acceder a información personal, cuentas o sistemas digitales.
Las redes sociales se han convertido en uno de los canales más utilizados para este tipo de engaños. A través de publicaciones relacionadas con préstamos, ventas de productos, promociones o supuestos beneficios económicos, los estafadores buscan establecer un primer contacto para luego avanzar sobre datos sensibles de los usuarios.
Por ese motivo, especialistas y organismos oficiales recomiendan desconfiar de solicitudes de información personal recibidas por teléfono, redes sociales o aplicaciones de mensajería. También aconsejan verificar siempre la identidad de quienes ofrecen servicios financieros y evitar compartir claves, códigos de seguridad o datos bancarios con personas desconocidas.

