Otorgan domiciliaria a líder de la “secta rusa” pero seguirá en suspenso

El juez concedió el arresto domiciliario por razones de salud

Konstantin Rudnev, acusado en la causa de la llamada secta rusa de Bariloche

NewsITe

El juez federal de Garantías Gustavo Javier Zapata resolvió conceder la prisión domiciliaria a Konstantin Rudnev, el ciudadano ruso detenido en la causa conocida como la “secta rusa de Bariloche”. La decisión se tomó tras evaluar una serie de informes médicos que dan cuenta de un grave deterioro físico y la ausencia de un diagnóstico definitivo sobre su estado de salud.

La resolución se dictó en una audiencia realizada por videollamada, en la que participaron las partes, traductoras de ruso y profesionales de la salud. Allí, la defensa insistió en que el encierro en una cárcel común se volvió desproporcionado frente al cuadro clínico del imputado, quien habría perdido alrededor de 50 kilos desde su detención. También reclamó que se habiliten alternativas menos gravosas para garantizar su tratamiento.

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Los abogados defensores invocaron tanto la figura de morigeración de prisión preventiva prevista en el Código Procesal Penal Federal como el artículo 32 de la ley 24.660 de ejecución penal, que contempla la prisión domiciliaria por razones de salud cuando la cárcel impide un tratamiento adecuado. Propusieron, además, una batería de medidas de control: monitoreo electrónico, retención del pasaporte, verificación del domicilio, designación de un tutor y la prohibición absoluta de contacto con la presunta víctima y su hijo.

Debate médico y diferencias sobre el riesgo de vida

En el tramo central de la audiencia se dio un intenso debate médico. El cirujano del Hospital de Clínicas Luis Saroto sostuvo que un paciente que pierde 50 kilos debe ser considerado “crítico” y requiere estudios urgentes, incluso con posibilidad de internación. En la misma línea, el especialista en hipertensión Mariano Duarte advirtió que una baja de peso tan marcada suele estar asociada a patologías de base y planteó la necesidad de estudios funcionales por un eventual compromiso respiratorio.

Por parte del Ministerio Público Fiscal, el médico Claudio Capuano introdujo una distinción clave: diferenció el “riesgo vital inminente” del “riesgo aumentado”. Según su evaluación, la documentación no demostraba un peligro inmediato de muerte, aunque sí un riesgo clínicamente significativo que amerita exámenes y seguimiento.

Fundamentos del juez y apelación de la Fiscalía

Al resolver, Zapata indicó que la prisión domiciliaria se concede “en los términos del artículo 32 de la ley 24.660” por motivos de salud, destacando que aún no se cuenta con un diagnóstico preciso y que el cuadro demanda una batería de estudios y posibles internaciones para identificar la patología y definir un tratamiento. Subrayó que el estándar legal se cumple cuando la permanencia en la cárcel impide un abordaje médico adecuado y que la medida busca evitar que un “riesgo aumentado” se transforme en un “riesgo vital inminente”.

El magistrado dispuso que Rudnev cumpla prisión domiciliaria bajo vigilancia electrónica y con el mantenimiento de todas las restricciones ya vigentes. De todos modos, aclaró que la medida solo se hará efectiva cuando la decisión quede firme. La Fiscalía Federal apeló en el mismo acto, al considerar que no está probado que la detención intramuros obstaculice el tratamiento, y pidió que el cambio de modalidad quede suspendido hasta que se pronuncie la Cámara, planteo que fue aceptado.

Críticas de la defensa y próximos pasos en la causa

El abogado defensor Carlos Broitman confirmó públicamente la resolución y cuestionó el tratamiento médico que recibió su cliente durante casi seis meses de detención. Afirmó que se demostró una “negligencia” en la atención, remarcó la pérdida de 50 kilos y mencionó múltiples patologías no abordadas a tiempo, agravadas —según sostuvo— por la barrera idiomática dentro del penal.

Broitman aseguró que incluso se recurrió a traductores automáticos para indicar medicación que Rudnev no reconocía, y que hay constancias de reiterados pedidos de atención por escrito. De cara al futuro del expediente, señaló que el 3 de abril la fiscalía deberá formular la acusación formal contra Rudnev y varias mujeres rusas también imputadas, instancia en la que la defensa confía en demostrar su inocencia.

El letrado relativizó la existencia de una verdadera víctima, cuestionó versiones sobre drogas —al sostener que se trataba de medicamentos— y habló de una “caza de rusos” basada en antecedentes del acusado. Mientras tanto, la Cámara Federal deberá decidir si confirma la prisión domiciliaria por razones de salud, con control electrónico, o si revierte el criterio y ordena que continúe el encierro en un establecimiento carcelario.

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