Ordenan liberar a niño y padre detenidos en redada migratoria

Juez de EE.UU. ordena la liberación de un niño de 5 años y su padre tras polémica redada migratoria

Niño detenido junto a su padre en redada migratoria en Estados Unidos

NewsITe

Un juez federal de Estados Unidos ordenó la liberación de un niño de cinco años y de su padre, detenidos en un centro migratorio de Texas luego de ser arrestados durante una redada en un suburbio de Minneapolis, en el estado de Minnesota. El caso volvió a exponer las fuertes críticas a la política migratoria implementada bajo la presidencia de Donald Trump, especialmente en lo referido al trato a las familias con hijos pequeños.

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El menor, identificado como Liam Conejo Ramos, fue captado en imágenes que circularon ampliamente en medios y redes: llevaba un sombrero con orejas de conejo y una mochila de Spiderman mientras era rodeado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Las fotografías despertaron indignación pública y motivaron reclamos por el endurecimiento de los operativos migratorios en Minnesota.

La decisión judicial estuvo a cargo del juez federal de distrito Fred Biery, designado años atrás por el ex presidente demócrata Bill Clinton. En su fallo, Biery cuestionó duramente la estrategia oficial al señalar que el caso se origina en una “mal concebida e incompetentemente implementada persecución gubernamental de cuotas diarias de deportación, aparentemente incluso si requiere traumatizar a los niños”.

El magistrado ya había determinado previamente que ni el niño ni su padre, Adrian Conejo Arias, podían ser expulsados del país en el corto plazo. Ahora, al ordenar su liberación, profundizó sus críticas al asegurar que resulta “aparente la ignorancia del gobierno sobre un documento histórico estadounidense llamado la Declaración de Independencia”, en alusión a los principios fundantes que, según consideró, estarían siendo vulnerados por las actuales prácticas migratorias.

Cuotas de deportación, denuncias y versiones enfrentadas

La política de detenciones masivas se enmarca en un objetivo oficial de realizar alrededor de 3.000 arrestos de inmigrantes por día, según ha planteado Stephen Miller, principal asesor de la Casa Blanca en temas de políticas públicas. En ese contexto, organizaciones de derechos humanos y referentes políticos demócratas vienen denunciando que se prioriza el número de capturas por sobre las garantías básicas de las personas involucradas.

El operativo que terminó con la detención de Liam y su padre también motivó protestas frente al centro de detención familiar en Texas y la visita de dos legisladores demócratas del Congreso de ese estado, quienes reclamaron mejores condiciones de alojamiento y el fin de la detención prolongada de menores de edad.

Vecinos y autoridades escolares de la zona donde vivía la familia sostienen que los agentes federales habrían utilizado al niño como “cebo”, pidiéndole que llamara a la puerta de su casa para que su madre abriera y así poder detenerla. Sin embargo, el Departamento de Seguridad Nacional negó rotundamente esa versión y la calificó como una “mentira absoluta”. Según su relato, el padre habría huido a pie y dejado al chico dentro de un vehículo encendido en la entrada de la vivienda.

Condiciones en los centros de detención y permanencia de menores

El caso se suma a otro frente de controversia: las condiciones de detención en los centros familiares. Diversas familias han denunciado problemas de higiene y atención básica, incluyendo presencia de gusanos en la comida, peleas por conseguir agua limpia y deficiencias en la atención médica desde la reapertura de ese establecimiento el año pasado.

A ello se agrega un informe interno del propio ICE, difundido en diciembre, que reconoció que unos 400 niños permanecieron detenidos por encima del límite recomendado de 20 días. Esa admisión reforzó los cuestionamientos de organizaciones humanitarias y de especialistas en infancia, que alertan por las consecuencias psicológicas y físicas que puede acarrear la privación de libertad en edades tan tempranas.

“El caso tiene su origen en la mal concebida e incompetentemente implementada persecución gubernamental de cuotas diarias de deportación, aparentemente incluso si requiere traumatizar a los niños”, advirtió el juez Fred Biery en su fallo.

Con la orden de liberación del niño y su padre, el foco se traslada ahora a la revisión de los procedimientos migratorios y al debate político en Washington, donde sectores demócratas y organizaciones de derechos humanos presionan por limitar las detenciones de familias y por establecer estándares más estrictos de protección a la niñez en todo el sistema migratorio estadounidense.

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